|  

Edición
Impresa

23 de octubre

Imagen Zacatecas edición del 23 de octubre de 2021

Esfuerzos antipandemia

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email
José Luis Guardado Tiscareño.

Las circunstancias actuales han representado un esfuerzo extraordinario para casi todo el mundo; familias, empresas, instituciones educativas y gobierno han tenido que modificar prácticas y su actuar en correspondencia a las necesidades y demandas de una pandemia de tales dimensiones como la que hoy vivimos.

En este momento es complicado saber con claridad cuáles son las medidas más eficientes, las acciones más factibles y los esfuerzos más representativos para contrarrestar el contagio masivo y descontrolado, y con ello, el colapso de nuestros sistemas de salud.

Hemos copiado esfuerzos externos e inventado estrategias en función de nuestras condiciones y posibilidades económicas, pero también culturales y educativas.

Hoy han quedado exhibidos, más que nuestros sistemas de salud deficientes, nuestra nula cultura de prevención de salud, pero también nuestra pobre educación a un nivel de llegar a cuestionar la veracidad de la pandemia o incluso la atención de nuestros hospitales y las intenciones del personal de salud; ha quedado exhibida la desconfianza a nuestros gobernantes, cayendo en el desacato a sus recomendaciones y a las disposiciones oficiales.

Entiendo que los altos niveles de informalidad en la economía, el desempleo, la desigualdad y la pobreza de nuestro país dificultan, e incluso llega a imposibilitar las medidas de distanciamiento social y el cese de actividades económicas no esenciales. Es precisamente esta realidad la que se debe de considerar a la hora de aplicar estrategias de prevención e inhibición social.

Hemos atestiguado los esfuerzos de las familias que tienen la posibilidad de quedarse en casa para lograrlo y todavía más aquellas familias que se ven obligadas a salir diariamente como única forma para garantizar el sustento familiar en una ciudad medio paralizada. Sin embargo, también es necesario señalar que hay una parte de la población que parece aferrada a seguir incumpliendo las medidas de prevención por mera aburrición o capricho, es en este sector donde el gobierno tiene la obligación de endurecer las medidas, y aunque pudiera resultar difícil o cuestionable, es momento de aplicar sanciones con el mero supuesto de que el bienestar colectivo está por encima al beneficio personal.

Por otro lado, entre los diferentes niveles de gobierno, pareciera que algunos esfuerzos emprendidos buscan más el dividendo electorero o político antes que el de la salud. Tenemos ayuntamientos que ante la incapacidad o la frustración emprenden acciones anticonstitucionales, que por cierto muchas de ellas de carácter populista, e incluso rayan en la ridiculez para con ello posicionarse mediáticamente. Mientras tanto, los poderes legislativos o judicial no han contribuido en nada para establecer un marco legal que respalde y fortalezca medidas apropiadas para atender a la pandemia en nuestro país, en nuestro estado y nuestros municipios.

Es lamentable que ante la imposibilidad de parte del Estado de generar estrategias viables de compensación, las medidas impuestas resulten de carácter voluntario, pues cada quien hace lo que quiere o lo que puede en el mejor de los casos, lo que conlleva un desperdicio, no solo de esfuerzos antipandemia, sino de recursos públicos que solo buscan simular atención en donde no existe certeza de que siquiera funcione.

*[email protected]

Don`t copy text!