
Jairo Mendoza.
Este proceso electoral nos deja varias lecturas, principalmente sobre el sentir del mexicano, su visión con respecto a la política.
La gran mayoría de los mexicanos salieron este 2 de junio a refrendar su preferencia hacia el proyecto que representa la “Cuarta Transformación”, colocando a Claudia Sheinbaum como la primera mujer presidenta de México; de igual manera, MORENA y aliados contarán con mayorías calificadas tanto en el Congreso de la Unión, como en el Senado de la República, las cuales les permitirán aprobar modificaciones a la Constitución.
Creo que más allá de las cifras sobre el apabullante triunfo electoral de MORENA en el país y en la gran mayoría de los estados que renovaron gubernaturas, ayuntamientos y congresos locales, este proceso electoral nos deja varias lecturas, principalmente sobre el sentir del mexicano, su visión con respecto a la política y sobre una oposición cada vez más limitada que la pusieron tras las cuerdas, mandando al PRI como cuarta fuerza y al PRD al borde de la extinción.
La primera lectura es la de jamás menospreciar a las clases medias y bajas, sobre todo al mexicano común, al obrero, al campesino, al que pertenece la gran mayoría de la población que añora la justicia social y que rechaza al elitismo, al clasismo y al racismo, porque ellos son los que más votan y le dieron el triunfo contundente a MORENA y aliados.
La segunda lectura es, cuando un proyecto político se basa en denostar llamando “ignorantes”, “nacos”, “chairos”, “resentidos”, “huevones” a la mayoría del padrón electoral, no hay manera de que triunfe.
La tercera lectura es para la coalición conformada por el PRI, PAN y el PRD, que mientras no escuchen a sus bases, se preocupen más por la repartición de las plurinominales y no se reinventen, seguirán perdiendo elecciones.
La cuarta lectura es que el abstencionismo sigue siendo el reto por vencer para la clase política. Tan solo las cifras de personas que se abstuvieron de votar (40 % de la lista nominal según cifras del INE) superaron los votos de Xóchitl Gálvez y Jorge Álvarez Máynez, incluso si se sumaran los votos de ambos candidatos.
Estas lecturas son una muestra de los tiempos que estamos viviendo, intentando responder a las interrogantes sobre el aplastante triunfo de MORENA en el país, porque mientras algunos mexicanos se enfrasquen en una burbuja, la realidad de la gran mayoría de los mexicanos es otra y está más allá de lo que se ve y se escucha en redes sociales. Lo cierto es que el electorado es cada vez más crítico y tiene la capacidad de diferenciar el voto como pasó en muchos municipios y distritos de Zacatecas.
Se terminaron las campañas y es tiempo de la reconciliación, el reto para las y los candidatos ganadores es la de hacer valer su respaldo ciudadano y de trabajar desde ya en muchas de sus promesas de campaña.