

Raúl Muñoz Del Cojo.
Los países europeos buscan renacer en los mercadillos navideños, lugares pintorescos donde la luz y calor contrastan con el clima de temporada.
Para los que tenemos la dicha de vivir en climas como el nuestro, donde el frío y calor no son tan extremos; el tomar la decisión de visitar Europa en invierno no es tan atractiva como sería hacerlo en verano, pero aunque no lo crea, el viejo continente siempre tiene algo que ofrecer.
Cuando la oscuridad y el frío hacen acto de presencia por la temporada invernal, los países europeos buscan renacer en los mercadillos navideños, lugares pintorescos donde la luz y calor contrastan con el clima de temporada y siempre predomina en estos las galletas de jengibre, el aroma a castaña asada y una gran cantidad de bebidas calientes.
Territorios como el de Alemania, Austria y Francia cuentan con una rica y colorida tradición navideña, donde el origen de los mercadillos se remonta al siglo XVI, naciendo bajo la excusa de tener un lugar de reunión mucho más acogedor el cual preparará a la gente para el duro invierno.
Hace algunos años tuve la fortuna de vivir la experiencia de este tipo de producto, llamándome particularmente la atención el ubicado en Estrasburgo, capital de la Alsacia Francesa donde la decoración de sus calles, la riqueza de sus manualidades y extraordinaria gastronomía, logran envolverlo como viajero en el increíble entorno de la navidad.
Para los expertos en este tipo de viajes, los mercadillos alemanes se catalogan como los mejores ya que se celebran desde la Edad Media. Pero la realidad es que en todo el continente se ofrece este atractivo, dando cada ciudad un toque especial al que alberga.
Según algunas páginas especializadas en la materia, el primer imperdible es el mercado Dresdner Striezelmarkt, catalogado como el más viejo de Alemania y ubicado en Dresde, Sajonia. La historia del mercado se remonta a 1434 cuando se celebró por primera vez el 23 de diciembre de ese año. Desde entonces, es uno de los más famosos y tradicionales de Europa. Este mercado se instala en el corazón de la ciudad y está abierto del 26 de noviembre al 24 de diciembre del 2025.
Otro mercado único para visitar en esta época del año se encuentra en Valkenburg, Países Bajos y la peculiaridad de este es que se lleva a cabo en tres ubicaciones subterráneas, que cuentan con más de 50 puestos de venta de productos navideños, decoración y comida típica. Para acceder a este se necesita pagar entrada y se sugiere se compre con anterioridad para evitar quedarse fuera. Este mercado abre del 14 de noviembre al 4 de enero del año entrante.
Si le gusta viajar con toda su familia, el mercadillo ideal para visitar se encuentra en Copenhague, ubicado en los Jardines de Tívoli donde el parque de atracciones se transforma en un paraíso navideño con más de 60 puestos de artesanías, regalos y comida típica. Este mercadillo abre del 7 de noviembre al 21 de diciembre. Cabe mencionar que Esta ciudad alberga algunos mercadillos más ubicados en diferentes lugares de la ciudad.
Un mercado de ensueño que parece sacado de una película es el ubicado en Roros, Noruega. Este pintoresco pueblo está declarado como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Aquí sin dudarlo podrá vivir la navidad de la pantalla grande ya que los paseos en trineo, conciertos, talleres, artesanías y comida local hacen de esta experiencia algo inolvidable. Este mercado estará abierto del 4 al 7 de diciembre del presente año y como cada edición, augura un lleno total.
Otro destino de cuento de hadas es el mercado de navidad de Zúrich, en Suiza donde uno de los atractivos es el pino navideño que canta. Aquí se instalan 100 puestos de venta de productos diversos como en los anteriores. Destaco de este lugar la calidad de las bebidas calientes tales como el vino y chocolate.
Finalmente mencionarle el mercadillo de Gdansk, en Polonia votado como el mejor mercado de navidad de 2025, instalado del 21 de noviembre al 23 de diciembre en la Plaza Targ, en el corazón de la ciudad vieja. Destacamos los conciertos que se dan en esta celebración, así como el paisaje de cuento navideño que lo caracteriza.
Como verá, buscándole y sin importar la época del año siempre hay atractivos en el mundo para visitar, aparte que por la estacionalidad las tarifas aéreas a Europa son un poco más económicas. Le sugiero si le llama esta experiencia, reserve con tiempo y planee su viaje con al menos 3 meses de antelación.
Hasta la próxima.