

Saúl Monreal Ávila, docente de la Unidad Académica de Derecho de la UAZ.
En su más reciente visita, realizada este fin de semana, volvió a demostrar esa forma de gobernar, la presidenta encabezó la entrega de tarjetas de la Pensión Mujeres Bienestar.
Las visitas presidenciales, en el caso de Zacatecas, podemos afirmarse sin equivocarnos, que las giras de trabajo de nuestra presidenta de México, la Dra. Claudia Sheinbaum Pardo, han mantenido una constante: nunca ha llegado con las manos vacías, cada recorrido por la entidad ha estado acompañado de acciones concretas para fortalecer los programas sociales, respaldar al campo y ampliar las oportunidades para quienes más lo necesitan.
Su más reciente visita, realizada este fin de semana, volvió a demostrar esa forma de gobernar, la presidenta encabezó la entrega de tarjetas de la Pensión Mujeres Bienestar, anunció la continuidad del precio de garantía para el frijol y fortaleció los apoyos educativos para estudiantes mediante el programa de becas para el bienestar. No fue simple protocolo; lo que vimos es lo que ha caracterizado a la cuarta trasformación, los apoyos que antes eran hurtados por grupos de poder, hoy le llegan a la gente que más necesita.
Los resultados hablan por sí solos, más de 36 mil mujeres zacatecanas de entre 60 y 64 años reciben la Pensión Mujeres Bienestar, mientras que más de 205 mil personas adultas mayores cuentan con la pensión universal. A ello se suma el respaldo a miles de productores de frijol que ahora tienen mayor certeza sobre el precio de garantía de uno de los cultivos más importantes para la economía del estado.
Detrás de estas cifras existe una visión de gobierno muy clara, pues se trata de consolidar un modelo de desarrollo en el que los programas sociales no sean privilegios temporales, sino derechos permanentes que permitan disminuir las desigualdades y generar bienestar. La intención es que estos apoyos lleguen a todas las personas que realmente los necesitan, sin distinciones y sin intermediarios.
Esa visión no nació de la casualidad. Es la continuidad de un proyecto iniciado por nuestro expresidente Andrés Manuel López Obrador y que hoy encuentra seguimiento en el gobierno de Claudia Sheinbaum. La máxima de que “por el bien de todos, primero los pobres” no es solo una frase, es un principio que orienta las políticas públicas y la distribución del presupuesto nacional.
Zacatecas ha sido testigo de ello, cada visita presidencial representa una nueva oportunidad para ampliar derechos, fortalecer programas y atender las necesidades más sentidas de la población. El mensaje es claro: mientras existan comunidades con carencias, productores que requieran respaldo, estudiantes que necesiten una beca o adultos mayores que demanden protección social, el compromiso del Gobierno de México seguirá siendo acudir al territorio con soluciones y no únicamente con discursos.
Por eso puede afirmarse que las visitas de la presidenta Claudia Sheinbaum a Zacatecas nunca han sido con las manos vacías, han sido visitas para cumplir compromisos, fortalecer el bienestar y seguir construyendo un país donde el desarrollo llegue primero a quienes durante muchos años fueron olvidados.