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Costo de la Línea 12: 29 vidas + 5 mil 180 millones de dólares

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Eduardo Ruiz-Healy.

“Árbol que nace torcido, jamás su tronco endereza” es el refrán utilizado para describir a una persona que es incapaz de modificar su manera de ser debido a que no fue educado correctamente desde que era un niño o niña.

Este refrán podría adaptarse así a la Línea 12 del Metro de la Ciudad de México: “Metro que se fabrica mal, jamás funcionará bien”.

En Estados Unidos, “limón” es el término que describe a un vehículo que presenta varios defectos de fabricación que afectan su seguridad, valor o utilidad.

En vez de ser la Línea Dorada que iba a asombrar al mundo, como lo presumió en su momento el entonces jefe de gobierno perredista Marcelo Ebrard, la 12 sería mejor calificada como la Línea Limón, Pistache, Ejote o Espinaca, términos tal vez menos glamorosos pero que mejor describen la obra fallida por la cual será siempre recordado quien hoy es el secretario de Relaciones Exteriores del gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador.

La obra fue inaugurada con bombo y platillo el 30 de octubre de 2012, 304 días después de la fecha originalmente proyectada y faltando solo 32 días para Ebrard le entregara las riendas del gobierno defeño a Miguel Ángel Mancera, quien estuvo ese día entre los aplaudidores del hoy funcionario de la 4T.

Menos de un año después se conocieron los defectos de fabricación de la obra construida por las empresas ICA, Carso Infraestructura y Construcción y Alstom, cuando el 11 de marzo de 2014 se anunció el cierre de 11 de sus 20 estaciones debido a una falla estructural de la vía.

Después de poco más de 19 meses de trabajos se volvieron a abrir cinco estaciones el 28 de octubre de 2015, reabriéndose las seis restantes el 29 de noviembre de ese año.

Inicialmente, el costo de la Línea 12 iba a ser de 17 mil 500 millones de pesos ( mil 750 millones de dólares al tipo de cambio de entonces), acabó costando 26 mil millones de pesos (2 mil 600 millones de dólares), es decir 48.6% por arriba de lo planeado.

Durante su cierre en 2014 y 2015, de acuerdo con datos del gobierno de la CDMX, el costo de la construcción y arrendamiento de trenes, el del diagnóstico y reparación de la obra, y el del transporte público proporcionado a los usuarios afectados sumo otros 41 mil 300 millones de pesos (2 mil 580 millones de dólares al tipo de cambio de entonces).

O sea, a todos los mexicanos la obra acabó costándonos 5 mil 180 millones de dólares (unos 104 mil millones de pesos al tipo de cambio actual).

Luego vino el sismo del 19 de septiembre de 2017 que dañó varias de los trayectos elevados que, según aseguró el gobierno de Mancera, fueron reparados y luego muy bien mantenidos, según asegura el gobierno de Claudia Sheinbaum.

El colapso de un trayecto elevado de la Línea 12 el lunes pasado demostró que uno de los defectos originales de la obra no fue ni bien reparado ni bien mantenido, lo que elevó aún más el costo de la obra que nació torcida.

Ahora a los 5180 millones de dólares, hay que añadirle los 29 muertos y 79 heridos que ocasionó el accidente que muy probablemente se debe a la negligencia, indolencia y corrupción de los perredistas y morenistas que desde que se inició la obra de la Línea 12 hasta ahora han sido responsables de la operación y seguridad del Metro.

Vaya que nos ha salido cara la obra del hoy morenista Ebrard.

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