

A lo largo de los siglos, rumores, intereses políticos, errores de interpretación e incluso simples repeticiones de una mentira han transformado acontecimientos reales en relatos que muy poco tienen que ver con la verdad.
La historia frecuentemente la conocemos como una narrativa fiel de lo que sucedió en el pasado. Sin embargo, muchas de las ideas que damos por ciertas no son más que mitos, exageraciones o versiones distorsionadas de los hechos. A lo largo de los siglos, rumores, intereses políticos, errores de interpretación e incluso simples repeticiones de una mentira han transformado acontecimientos reales en relatos que muy poco tienen que ver con la verdad.