

Gobernador David Monreal presente en la Octava Reunión de Seguridad Regional. | Foto: Cortesía.
Guadalupe afina los últimos detalles para su Festival Cultural y Artístico, una de las celebraciones más representativas del municipio.
Las victorias consecutivas siempre generan ilusión, pero también elevan la exigencia. Cruz Azul volvió a ganar en la segunda jornada y confirma que lo más complicado de un campeonato no es levantar el trofeo, sino sostener el nivel cuando todos quieren derrotarte. En el deporte, las buenas rachas no aparecen por casualidad; son el resultado de un proyecto que encuentra orden, confianza y continuidad.
Con esa misma expectativa inicia la temporada para Mineros de Zacatecas en la Liga Nacional de Baloncesto Profesional. El primer examen será como visitante frente a Santos del Potosí y, apenas un día después, llegará el estreno en casa ante Correcaminos. Dos oportunidades para comenzar a demostrar que el trabajo previo puede traducirse en resultados cuando el balón está en juego.
En otro escenario, Guadalupe afina los últimos detalles para su Festival Cultural y Artístico, una de las celebraciones más representativas del municipio. La apuesta es que la cultura, el turismo y la convivencia vuelvan a llenar las plazas y conviertan al municipio en punto de encuentro durante los próximos días.
Al mismo tiempo, el gobernador David Monreal Ávila participó en la Octava Reunión de Seguridad Regional, donde mandatarios de siete estados acordaron fortalecer el intercambio de inteligencia y la coordinación para enfrentar a la delincuencia. Porque, igual que en cualquier deporte de conjunto, los resultados dependen de la capacidad para jugar en equipo.
Y mientras unos organizan festivales y otros refuerzan la estrategia de seguridad, el priismo también mantiene actividad. El diputado local y dirigente estatal del PRI, Carlos Peña, continúa recorriendo el estado, fortaleciendo estructuras y sumando nuevos perfiles. En política también hay temporadas largas: algunos esperan el arranque oficial del partido y otros prefieren llegar con la cancha recorrida y el equipo listo para competir.
Porque al final, las rachas —en el deporte y en la política— no se heredan. Se construyen todos los días.