

Opinión Nubia Barrios
Todos sabemos y estamos conscientes que el uso excesivo de redes sociales genera problemas de ansiedad, depresión, alteraciones de sueño, etc.
Primero fue Australia ahora Reino Unido quien prohíbe el acceso a las redes sociales a los jóvenes menores de 16 años.
Dicha prohibición incluye plataformas como Snapchat, Tik Tok, Yotube, Instagram, Facebook y X. Whatsap y Signal no forman parte de este paquete de redes sociales, sin embargo, el gobierno Británico exigirá a las plataformas que planteen mecanismos para verificar y corroborar de los usuarios, la idea es que los menores, como sucede ahora, esquiven la prohibición de edad que tiene la plataforma, como sucede en Instagram y al seleccionar una edad que no tienen, pueden acceder sin problema alguno ni ningún tipo de restricción ni verificación, a la red social de su preferencia.
Cabe señalar, que dichas restricciones también aplican a los videojuegos conocido como gaming, y transmisiones en vivo conocidas como live streaming, en las que cada vez son más casos de adultos que tienen acercamiento con menores por estos medios intentando contactar o acceder a ellos.
El debate global se centró en una sencilla pregunta: ¿Qué tan preparados están los menores para enfrentar un entorno digital diseñado para captar su atención durante horas, influir en sus emociones y recopilar información sobre sus hábitos y preferencias? Todos sabemos y estamos conscientes que el uso excesivo de redes sociales genera problemas de ansiedad, depresión, alteraciones de sueño, dificultades de concentración y baja autoestima, en especial en la etapa de adolescencia, ¿por qué? Porque es una etapa de formación de identidad, presión por aprobación social y la comparación constante con otros adolescentes de su entorno o de aquellas personas que son “virales” en redes sociales. La presión es muy fuerte para ellos y ellas.
Es por eso que debemos entender que MÁS QUE UNA PROHIBICIÓN, ES UNA MEDIDA DE PROTECCIÓN pues, así como el consumo del alcohol, debe existir una edad adecuada para participar plenamente en espacios digitales complejos y riesgosos. En este contexto, el mejor regalo para muchos padres en este país podría no ser un objeto material, sino una política pública que les ayude en una tarea cada vez más difícil: PROTEGER A NUESTROS HIJOS EN UN MUNDO HIPERCONECTADO. Retrasar y limitar el uso de redes sociales brinda a los jóvenes la oportunidad de desarrollar actividades sociales presenciales, fortalecer vínculos familiares, practicar actividades deportivas, culturales, académicas o simplemente ABURRIRSE cómo se hacía antaño y daba la oportunidad de echar a andar la imaginación. Los adolescentes en la actualidad no conocen el aburrimiento, pues siempre hay algo que ver o hacer scroll (actividad de deslizar el dedo para navegar o consumir contenido de forma constante).
Sin duda, el mejor regalo para los padres es proteger la infancia en la era digital y en este próximo día que se celebra quizás valga la pena considerar que una infancia y una adolescencia protegida, más libre de presiones digitales, constituyen, efectivamente, uno de los mejores regalos que una sociedad pueda tener y yo celebraría que en México sucediera, se impulsara algo similar, pues más allá de los tiempos políticos en los cuales nos podamos encontrar, ningún legislador está volteando a ver con la seriedad que se requiere a nuestros adolescentes y no porque no sean votantes, sino por el simple hecho de que este tipo de iniciativas y políticas públicas van en cascada a un tejido social más estable, a mejorar problemas de salud mental, baja en suicidios, disminución de violencia y un sinfín de beneficios, sin duda el poner sobre la mesa legislativa estos temas es algo de lo que jamás nos vamos a arrepentir.