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24 de septiembre

24 de septiembre

Regreso a clases como lo quiera el pueblo, no AMLO ni Delfina

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Eduardo Ruiz-Healy.

A fines de junio, Consulta Mitofsky encuestó a mil mexicanos mayores de 18 años con dispositivos móviles y les pidió responder esta pregunta: “¿Ya debemos regresar a clases presenciales en escuelas primarias y secundarias considerando el avance de la vacunación y que los maestros ya están vacunados o debemos esperar hasta el inicio del siguiente ciclo escolar en agosto o septiembre?”. 60.1% respondió que “debemos esperar otros meses”.

Una encuesta telefónica hecha en la CDMX por el diario El Financiero a mediados de julio indicó que el 63% de las personas no está de acuerdo con el regreso a clases presenciales.

Otra encuesta telefónica, realizada a fines de julio por El Universal, mostró que el 43% de las personas opina que el regreso a clases debe ser dentro de seis meses.

Por medio de un sondeo realizado a principios de este mes a través de Twitter, El Heraldo de México preguntó a sus seguidores si están de acuerdo con el regreso a clases presenciales. 39.5% respondió que “No, es un riesgo”, 38.7% dijo que “Es una necedad de AMLO”.

Estas encuestas o sondeos tienen un común denominador: la mayoría de los que respondieron se oponen a que los alumnos regresen a clases presenciales el 30 de agosto pese a que el presidente dijo el mes pasado que “Vamos a reiniciar las clases, va a iniciar el nuevo ciclo escolar a finales de agosto. Llueva, truene o relampaguee no vamos a mantener cerradas las escuelas”.

Y si bien Andrés Manuel siempre dijo que el regreso de los alumnos no era obligatorio, ese mensaje se diluyó debido a su insistencia en que el regreso sería contra viento y marea.

Sin embargo, si algo tiene el presidente es la capacidad de adaptarse a la realidad y más cuando ésta la define la mayoría del pueblo. En este caso la mayoría no quiere que regresen los niños y jóvenes a la escuela dentro de solo 12 días.

Los adultos que fueron encuestados aparentemente ya dejaron de creerle a los dos charlatanes mentirosos que mandan en la Secretaría de Salud, y prefieren no exponer a sus hijos a la variante Delta del coronavirus que causa el COVID-19 y afecta a cada vez más menores de edad.

Durante su conferencia de prensa de ayer, AMLO dejó muy en claro que nadie, ni estudiantes ni maestros, están obligados a regresar a las aulas. De pasó exhibió a la secretaria de Educación Pública, Delfina Gómez, a causa de la carta responsiva que la SEP exigía que firmaran los padres de familia, en la cual se comprometían a hacer todo lo necesario para evitar que sus hijos enfermaran de COVID o llevaran el coronavirus a sus escuelas sin que las autoridades educativas se comprometieran a hacer lo mismo para evitar que se dieran contagios en las escuelas. Después de asegurar que no conocía la carta, dijo que la hubiera rechazado si se la presentaran y la consideró excesiva y provocadora de desconfianzas.

De paso dejó que también los maestros decidieran si regresan o no a clases.

El regreso obligado a clases amenazaba con convertirse en un grave problema para AMLO. Así lo señalaban las encuestas que él supuestamente ignora.

Ayer, en cuestión de minutos eliminó el problema, aunque para ello haya dicho que Delfina fue víctima de la “inercia burocrática de las pasadas administraciones”. Pobrecita, ¿verdad?

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