

Opinión José Antonio Rincón
Aunque vale aquello de que en política nada está dicho, los sucesos nos van dando pistas.
A excepción de la derrota, en la vida todo tiene dueño; así como Morena es del presidente, Movimiento Ciudadano es patrimonio del experimentado político veracruzano Dante Delgado, que acumula décadas en la escena; él es quien traza la ruta, diseña la estrategia y toma las decisiones de las candidaturas, unas tan exitosas que los poderosos estados de Jalisco y Nuevo León son gobernados por militantes de esa formación. Aunque a veces -él lo sabe-, las criaturas pueden crecen tanto que la propiedad corre el riesgo de fragmentarse y eso no lo puede permitir y quizá sea el momento de variar la estrategia.
Con algunas excepciones, a la vieja elite política de nuestro país le sobra soberbia y le falta generosidad, para permitir relevos generacionales, lo que ocasiona estancamiento democrático.
En la sucesión adelantada que decretó el Presidente de la República, corren paralelos procesos internos de Morena y sus aliados y del frente constituido por PAN, PRI y PRD que seguramente se transformará en una coalición para la contienda de junio del año próximo.
Aunque vale aquello de que en política nada está dicho, los sucesos nos van dando pistas, como por ejemplo el abanico de contendientes que persiguen la candidatura presidencial en unas precampañas que claramente se apartan de la ley, aún y cuando la Sala Superior del Tribunal Electoral Federal, en una votación dividida (tres a cuatro) dio la bendición, lo que es mala señal.
En esa ilegalidad que encierra la simulación descarada, van juntos la oficialidad y el frente. Si no les gusta la ley, que efectivamente es restrictiva, para qué la hicieron, porque muchos de los hacedores militan en los grupos contendientes, entonces que se apresuren a cambiarla. Lo que sí es lamentable y penoso es que las autoridades electorales no se atrevan a hacer cumplir la ley vigente.
Pero como nada es para siempre y en política se pierde y se gana, el gobernador de Jalisco, porque puede y tiene con qué, encaró a su líder, el poderoso Dante Delgado, apartándose abiertamente de su estrategia de no participar con el frente y particularmente con uno de sus integrantes, el PRI.
La postura del líder de Movimiento Ciudadano parece que no da luz de quien será su candidato, lo que permite a los analistas y comentaristas dibujar diversos escenarios.
Los partidos del frente no cesan de presionar y a veces hasta implorar al líder de MC que se una a ellos; Beatriz Paredes y Xóchitl Gálvez, con más prudencia piden no apresurar y esperar los tiempos, evidentemente con la esperanza de que en su oportunidad se sume.
Don Dante ora cierra la puerta, ora abre una rendija, lo que incrementa el misterio, pero ante la rebelión del poderoso gobernador jalisciense, ya se apresuró a ofrecer diálogo, porque no creo que lo deje ir con sus millones de votos. Tal vez ya a su tiempo, lo veamos con arreglos en mano, uniéndose al frente y hasta fortaleciendo la candidatura de Xóchitl Gálvez, sin voltear a ver al tal Alito, aunque a otros priistas sí los mire.
Es lo anterior una teoría válida que tiene su base en la reunión del Consejo Nacional del pasado viernes donde parece que el único objetivo es no dejar que se vaya del partido el gobernador Alfaro y sus millones de votos, con lo que la propiedad sufriría una grave fragmentación.
¿Por fin se convenció don Dante de ir con el frente, aunque se tape los ojos para no ver al tal Alito? Y si es así, ¿que pedirá? Desde luego no debe ser cualquier cosa. ¿O esperará a otra persona? En los episodios siguientes lo veremos.
Addendum: Por aquello de las decisiones del INE, en todas las leyes procesales se establece que la notificación de una resolución surte efectos desde el momento en que el destinatario, por cualquier forma se hace sabedor de la misma; lo demás es burlar la ley; en el argot del foro le nombran chicana.