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19 de septiembre

19 de septiembre

Huele a gas

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Ricardo González.

A mi vecina le exploto el boiler/ Y la pestaña se le quemo/ La permanente, la permanente/ La permanente se le achicharro. […] Cuidado con el gas/ Que te va a explotar/ Cuidado con el gas/ Que te va a explotar. Canta Chico Che a todo pulmón en la película Huele a gas de 1986.

En redes sociales de internet se ha popularizado la frase “parece chiste pero es anécdota”. Con ésta cómica canción podemos ejemplificar lo que está por venir con el mentado gas bienestar.

Éste gobierno federal quiso arreglar los problemas del robo de gasolina y acabó con una fuerte escasez; después intentó o sigue intentando eliminar los robos en la compra de medicamentos y ahora tenemos desabasto de medicamentos y materiales médicos.

Ya ni digamos de una refinería que destruyó varias hectáreas de manglar, que se inunda y que lleva un avance muy lento. De la consulta mejor ni hablar.

Las empresas paraestatales son funcionales, si de administran adecuadamente y son autónomas al poder temporal.

El gas bienestar nace con una buena intención, pero las buenas intenciones de éste gobierno federal han demostrado que nos llevan a pésimos escenarios, en éste caso podría ser la escasez.

No es que el anterior gobierno federal fuera una máquina guiada por políticas públicas, ni los dos anteriores lo eran, pero tenían y medio seguían los instrumentos de medición que organismos como el INEGI les proveían.

Tal vez esa obediencia a esos parámetros era por encimita, para cumplir con los tratados internacionales, cómo se dice en casa: barrer sólo donde ve la suegra.

Pero había algo de certezas, de saber que estaban haciendo las cosas mal y en algunos casos intentaban o fingían corregirlas.

Ahora es un tremendo despropósito, quien les señala errores es un enemigo de esa absurda transformación.

La nueva empresa pública que pretende acabar con los elevados precios del gas, tiene frente así la tarea de estabilizar los costos sin provocar escasez. Las empresas ya han manifestado su postura contra la medida del gobierno federal.

La historia de nuestro país nos ha enseñado con un ejemplo como la CONASUPO, que cuando el gobierno mete las manos sin reglas claras, sin direcciones lejanas a los deseos presidenciales, los resultados son siempre en contra de las arcas públicas.

Esperemos que la creación de ésta empresa lleve una reglamentación clara, sea administrada por un consejo que esté a la altura de su tarea.

Que trasparente el uso de los recursos públicos, que el ejército no sea el que lo administre, pues se sigue militarizando al país.

Ojalá que las ocurrencias que cada día le llegan a la mente del ocupante del Palacio Nacional no nos lleve al caño.

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