

Rafael Sánchez Andrade.
La Educación Media Superior necesita transitar hacia un sistema que conciba la carrera docente como una política pública de largo plazo.
La transformación de la Educación Media Superior requiere mucho más que modificar planes de estudio, actualizar programas o fortalecer la infraestructura. Uno de sus principales desafíos consiste en construir un sistema que ofrezca a las maestras y los maestros una trayectoria profesional digna, estable y con oportunidades permanentes de crecimiento. Para lograrlo, resulta indispensable evolucionar hacia un modelo que coloque en el centro a las personas, su desarrollo profesional y sus trayectorias laborales.
Sin embargo, alcanzar ese objetivo exige superar un esquema que condiciona el crecimiento profesional a plazas vacantes por jubilación, renuncia o defunción. Este mecanismo ha limitado las oportunidades de promoción para miles de docentes y ha prolongado durante años condiciones laborales caracterizadas por cargas horarias reducidas, incertidumbre y escasas posibilidades de consolidar una trayectoria profesional.
La Educación Media Superior necesita transitar hacia un sistema que conciba la carrera docente como una política pública de largo plazo. Ello implica garantizar que el ingreso represente el inicio de una trayectoria con expectativas claras de crecimiento; que la promoción responda a una planeación estratégica de plazas y no únicamente a la disponibilidad ocasional de vacantes; y que el reconocimiento al mérito profesional se convierta en un mecanismo permanente para estimular la innovación, el compromiso institucional y la mejora continua.
Esta visión requiere incorporar nuevas herramientas de gestión, como la creación gradual de plazas, los procesos de cancelación-creación, la compactación, la regularización y la recategorización, permitiendo que las estructuras ocupacionales respondan a las necesidades de los planteles y amplíen las oportunidades de crecimiento para un mayor número de docentes. De igual forma, resulta indispensable recuperar el Programa de Promoción Horizontal por Niveles con Incentivos mediante una política presupuestaria sostenible que reconozca el mérito profesional y la contribución institucional.
Los docentes de Educación Media Superior tienen derecho a construir una trayectoria profesional digna, estable y con oportunidades permanentes de crecimiento. Este derecho implica ofrecer condiciones de ingreso con mayor certeza laboral, mecanismos permanentes de promoción, procesos de valoración integral de la trayectoria profesional y sistemas de reconocimiento que valoren la experiencia, la innovación, el desempeño y la contribución al fortalecimiento de los planteles.
Fortalecer la carrera docente significa invertir en el principal activo del sistema educativo. Significa reconocer que el desarrollo de las instituciones depende del talento, la preparación y el compromiso de quienes todos los días forman a las nuevas generaciones. También implica asumir que corresponde al Estado crear las condiciones normativas, organizacionales y presupuestarias para que el esfuerzo y la preparación de las maestras y los maestros puedan traducirse en mejores condiciones laborales y mayores oportunidades de crecimiento.
Más que proponer nuevos procedimientos administrativos, se debe plantear una nueva visión de la carrera docente en la Educación Media Superior: una visión sustentada en la confianza, el mérito, la justicia laboral y el fortalecimiento institucional. Construir un Sistema para el Fortalecimiento de la Carrera Docente representa una oportunidad para consolidar un modelo más justo, más motivador y con mayor capacidad para responder a los desafíos educativos del presente y del futuro.