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16 de octubre

Imagen Zacatecas edición del 16 de octubre de 2021

“En piso de metal, vives al día”

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Jaime Santoyo Castro.

La riqueza natural de Zacatecas atrajo a los conquistadores, quienes llegaron a llevarse nuestra plata para la corona española; desde entonces sentaron sus reales en el territorio del Estado todo tipo de personas físicas y morales dedicadas a la exploración y extracción de minerales, que les han producido inmensas riquezas, pero nada han dejado a la hacienda pública de los zacatecanos.

López Velarde esbozó este reclamo en la Suave Patria, diciendo: “Como la sota moza, Patria mía, en piso de metal, vives al día, de milagros, como la lotería.”

Así hemos vivido los zacatecanos: de milagro, en piso de metal, viendo que nuestra riqueza se ha ido a otras latitudes y no hemos sido capaces de retener nada ni de exigir que una parte se oriente a generar alternativas de desarrollo. Hoy nuestra entidad vive de lo que le da la federación, porque fuera del producto de la minería, su producción agropecuaria y forestal y el incipiente comercio y turismo no son suficientes para inyectarle a la hacienda pública los recursos suficientes para proveer a sus gastos de educación, salud, seguridad, justicia, agua y promover empleos dignos y decorosos, por decir sólo algunos rubros y ahora vemos que ni siquiera ajusta para la nómina de los maestros.

¿Qué debemos hacer los zacatecanos? ¿Seguir con la mano extendida para que los presidentes en turno se apiaden de nosotros? Nuestra alcancía está en el subsuelo y es suficiente para todo, pero la llave la tiene el gobierno de la República, que se la presta a las empresas extractoras para que vacíen nuestros inventarios sin que nos dejen más que migajas. Es momento de revisar la normatividad relativa al otorgamiento de concesiones para que sea facultad concurrente, de manera tal que al otorgarlas, se asegure una participación económica para el Estado y municipios, proporcional a la disminución del patrimonio del subsuelo, que sirva para crear alternativas de desarrollo económico, de manera que Zacatecas deje de ser una carga para la federación; pues si seguimos así, pronto se acabarán los recursos y las empresas se irán dejando desolación y pobreza. La unidad de los zacatecanos debe ser orientada a cambiar estas reglas y no sólo a poner la mano para que nos den.

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