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28 de noviembre

28 de noviembre

Dicho al hecho: informe de AMLO

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El presidente señaló varios logros en sus primeros 9 meses de gobierno, como la reducción de gastos superfluos y lujos en la Presidencia y en la mayoría de secretarías de Estado. No se puede negar lo positivo de la reducción de esos gastos, como el de promoción de la imagen presidencial en un 50 por ciento.

En su informe dejó claro que el principal objetivo de su gobierno es terminar con la corrupción y la impunidad, ojalá lo logre y tome una actitud firme contra los corruptos del sexenio pasado, para desmentir un supuesto pacto con el gobierno anterior para darle impunidad a los altos funcionarios que saquearon PEMEX y los presupuestos de varias secretarías y programas sociales, con el conocimiento del expresidente Enrique Peña Nieto, a cambio de no entorpecer su llegada al poder.

Al neoliberalismo que, según Andrés Manuel López Obrador, empezó hace 36 años, en 1983, lo culpó de los grandes males de México y olvidó que en los gobiernos neo-socialistas de los presidentes Echeverría y López Portillo, de 1970 a 1982, se gestaron las inflaciones y devaluaciones más altas en la historia moderna de México.

Las políticas agrarias, como la autosuficiencia alimentaria, los precios de garantía y los subsidios, puestas nuevamente en práctica, se asemejan a las aplicadas por el PRI de los años 70, cuyos resultados fueron la corrupción, el clientelismo y la compra de votos a cambio de recibir las “ayudas al campo”.

Afirmar que fracasó la distribución de la riqueza vía el mercado es pasar por alto los resultados de esas políticas en los Estados Unidos, Suiza, Alemania, Singapur, entre otros países, donde hay un menor porcentaje de pobres, y los ingresos y salarios de la mayoría son más altos que donde el Estado tomó en sus manos la distribución de la riqueza, como en la ex URSS, la China de Mao, Cuba y Venezuela.

La historia moderna nos enseña que el mercado crea y distribuye mejor la riqueza al pueblo que el Estado. Por ello, millones de mexicanos se van a trabajar a EUA, donde reparte el mercado. A través de ellos ingresan más dólares a México que los que entran por PEMEX y todas las empresas estatales juntas. Andrés Manuel López Obrador debe cambiar de asesores de sus discursos, para que le escriban textos basados en una realidad mundial y no en obsoletas tesis socialistas, que consideran al Estado jugador, director técnico, árbitro y dueño de todos los equipos, pues concentra todo el poder económico y político en sus manos.

*Profesor de Economía Política

Twitter: @luispazos1

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