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25 de septiembre

Imagen Zacatecas edición del 25 de septiembre de 2021

Con… Ciencia: Alcohol y drogas (I)

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Opinión.

Nuestra evolución ha permitido que los seres humanos alteremos de manera constante nuestro planeta. Criamos aves y plantas, quemamos campos y convertimos bosques en granjas; pero nuestra especie no solo modifica el mundo exterior, también diseñamos nuestro mundo interior y reformamos nuestra mente.

Una manera de hacerlo es actualizando nuestras ideas y percepciones mentales mediante educación, paradigmas, mitos, religión y filosofía; la otra es cambiar por un momento nuestro estado de ánimo introduciendo sustancias químicas en nuestro organismo, alteramos la química de nuestro cerebro por razones recreativas, medicinales, sociales y rituales.

Se podría suponer que el uso de las drogas y el alcohol es una costumbre muy antigua, dado el gusto que la humanidad tiene por su consumo. De hecho, algunos investigadores sugieren que las pinturas rupestres de la Prehistoria se realizaron mientras el estado de conciencia de los autores estaba alterado por el consumo de plantas alucinógenas, pero no hay nada seguro al respecto.

La evidencia científica más aceptada es que los humanos de la prehistoria rara vez usaban drogas (tal vez en ocasiones durante los rituales), un estilo de vida de grandes caminatas cotidianas, la exposición a la luz solar y el tiempo de convivencia con familia y amigos son poderosos antidepresivos. Además del peligro que implica el uso de drogas; así como hoy en día no se debe conducir bajo el efecto de una droga; durante la Prehistoria era muy arriesgado drogarse con el peligro de leones, hienas, lobos y todo tipo de animales salvajes que estaban siempre al acecho.

En África los Bosquismanos son una tribu de cazadores recolectores que conservan un estilo de vida muy similar a los habitantes de los hombres de la Prehistoria. Ahí se encuentra la evidencia científica más convincente del uso de una droga por parte de los primeros seres humanos, se trata de una planta potencialmente alucinógena llamada Kaishe recomendada por los curanderos Bosquimanos ya que permite que las personas “se vuelvan locas por un tiempo” y en consecuencia se olviden de todos sus malestares.

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