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26 de octubre

26 de octubre

Banxico aumenta su tasa para combatir inflación; gobierno de la 4T no debe neutralizar la medida

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Eduardo Ruiz-Healy.

La Junta de Gobierno del Banco de México (Banxico) aumentó ayer en un cuarto de punto porcentual su Tasa de Interés Interbancaria a 4.50%.

La decisión se tomó con el voto a favor de tres de los cinco miembros de la Junta de Gobierno, y hoy mismo entra en vigor.

El incremento se debe a que la inflación ha aumentado por encima de la meta del 3% fijada para este año por el banco central.

Por medio de un comunicado, Banxico explicó que “La inflación global siguió aumentando considerablemente por presiones en los precios de las materias primas, efectos de base de comparación y por múltiples cuellos de botella en la producción (…) La inflación global y las afectaciones en las cadenas de suministro y en los procesos productivos de diversos bienes y servicios han presionado a la inflación general y subyacente, que registraron tasas de 5.81% y 4.66% en julio, respectivamente. Las expectativas de inflación general y subyacente en 2021 volvieron a aumentar, y las de mediano y largo plazos se mantuvieron relativamente estables en niveles superiores a la meta”.

Es decir que la tasa inflacionaria del 3% que se pretendía alcanzar este año se logrará hasta el primer trimestre de 2023, cuando el banco central pronostica que será del 3.1%, tanto para la general como la subyacente (Banxico define a la subyacente como “el incremento de los precios de un subconjunto de bienes y servicios en el Índice Nacional de Precios al Consumidor –INPC– cuyos precios no están sujetos a decisiones de carácter administrativo, estacionalidad o alta volatilidad”).

El alza de ayer fue la segunda de este año, ya que el 24 de junio se incrementó del 4.0% al 4.25%.

Dos aumentos en menos de dos meses indican que en el Banco de México realmente están preocupados de que la inflación se salga de control. También, que la mayoría de los miembros de su Junta de Gobierno ya no sienten el optimismo que demostraron el 12 de febrero pasado, cuando redujeron la tasa del 4.25% al 4.0%.

El aumento de ayer tiene como propósito evitar que la inflación se convierta en hiperinflación y destruya la economía y los ingresos de las personas, como pasó de 1973 hasta 2000.

Como sucede cada vez que se da un alza en las tasas de interés, se incrementará el costo de pedir prestado, y consumidores y empresas deberán pagar mayores intereses por los créditos que obtengan. Por otro lado, será más lento el crecimiento de la economía y disminuirán los gastos de particulares y empresas, lo que podría generar mayor desempleo y quiebra de muchas empresas que a duras penas han sobrevivido la crisis generada por la pandemia.

El alza de la tasa interés de ayer es mala noticia para quienes tienen créditos a tasas variables, como son los de las tarjetas de crédito o al consumo,  ya que en poco tiempo verán que deben pagar más cada mes por las deudas contraídas anteriormente. Quienes tienen créditos hipotecarios a tasa variable podrían resultar gravemente afectados.

Un aumento en las tasas de interés causa dolor, pero peor es el que ocasiona una alta tasa de inflación, que es un impuesto silencioso que acaba con los ahorros y la capacidad adquisitiva de las personas.

Esperemos que la medida adoptada por el Banco de México no sea neutralizada por acciones populistas del gobierno de la 4T.

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