Aprovechar las oportunidades

Las circunstancias actuales nos están haciendo ver que muchas cosas que hicimos en el pasado no las vamos a poder volver a hacer. Entre la inseguridad, el Covid, situaciones políticas o económicas adversas, nos han hecho ver  que somos muy vulnerables y que hay que aprovechar el tiempo  y todas las oportunidades que se nos dan para … Leer más


Las circunstancias actuales nos están haciendo ver que muchas cosas que hicimos en el pasado no las vamos a poder volver a hacer. Entre la inseguridad, el Covid, situaciones políticas o económicas adversas, nos han hecho ver  que somos muy vulnerables y que hay que aprovechar el tiempo  y todas las oportunidades que se nos dan para hacer el bien, para formalizar relaciones amorosas , para visitar a amigos y parientes.

Les puedo dar el ejemplo de varias situaciones que me han llevado a pensar esto:

El otro día platicando con unas amigas con las cuales fuimos varios años a comunidades a enseñar valores morales, religiosos, humanos,  manualidades etc., nos entró la nostalgia de que por las situaciones antes mencionadas ya no podemos ir,  cuando íbamos no nos dábamos cuenta de la riqueza que es el dar, nos queda la satisfacción de haber aprovechado el momento y la oportunidad cuando se pudo.

Parte de la juventud, no toda, se está dando cuenta también de que las relaciones sobre todo entre parejas no pueden ser llevadas tan a la ligera, ahora los jóvenes que quieren algo serio ya son muy directos para expresarlo en sus nuevas relaciones, muchos  de estos jóvenes se la pasaban jugando y brincando de una relación a otra y muchas veces dejaron pasar oportunidades de buenas parejas.

Muchos jóvenes también que tienen  una relación de noviazgo están decidiendo casarse, han aumentado muchísimo las bodas para estos meses porque también se están dando cuenta de que la vida se nos puede ir en un momento.

Para otros muchos también que hemos perdido parientes o amigos sobre todo con el Covid, nos hemos arrepentido de no haber aprovechado la oportunidad de haberlos visto antes de que se murieran porque pensábamos que los podíamos ver después, o porque nos daba flojera, o porque no queríamos hacer el esfuerzo por no salir de nuestra zona de confort.

Hay que reflexionar y ver que las  oportunidades se van,  que el hubiera no existe, que sólo se vive una vez y que mientras tengamos salud y ganas debemos de hacer todo lo posible por hacer las cosas bien y en el tiempo que se nos presenten.