

Santos González visitó a Ricardo Monreal. | Foto: Cortesía.
El Runrún de hoy, lunes 12 de enero del 2026.
El arranque del segundo semestre del ciclo escolar 2025-2026 en Zacatecas ofrece una postal poco común, con un regreso a clases sin adeudos, sin paros y con estabilidad laboral. Es una buena noticia, sin duda, pero no debe confundirse con un punto de llegada. Por el contrario, 2026 se perfila como un año particularmente complicado para el sistema educativo estatal.
En el primer semestre de este año debe quedar concluido el proceso de federalización de la nómina educativa, un paso administrativo crucial que, si no se acompaña de planeación académica, corre el riesgo de quedarse en mera contabilidad.
Pero el verdadero reto está en proyectar una atención integral en todos los niveles para elevar los índices de evaluación, reducir los conflictos laborales y, sobre todo, mejorar la eficiencia del sistema.
Zacatecas arrastra un rezago histórico en comprensión lectora, aprovechamiento escolar y en la eficiencia terminal. Resolverlo exige algo más que estabilidad financiera, requiere decisiones técnicas, seguimiento permanente y una visión de largo plazo.
El desafío es demostrar que el interés está en atender el enorme rezago educativo y no solamente en la construcción de una estructura política. La estabilidad lograda es valiosa, pero en el juicio también entran los resultados en las aulas. Si hay mejores números, 2026 habrá valido la pena.
Mucho se habla que pronto podría haber cambios en la dependencia educativa por los interés electorales que hay se pueden mover.
Protesta normalista expone promesas oficiales sin cumplir
La toma de casetas por parte de los estudiantes de la Normal Rural General Matías Ramos no surge del capricho ni de la improvisación. Es la consecuencia directa de acuerdos firmados que, con el paso de los meses, no se han cumplido. Ayer, por cuarto día El “radicalismo estudiantil” es el único camino que ellos ven para hacer que cumplan los acuerdos pactados.
El cambio de proveedor del comedor, la instalación de mesas tripartitas y la entrega de apoyos para prácticas no son exigencias desproporcionadas; son compromisos que impactan directamente en la formación de futuros docentes rurales. Minimizar el conflicto, negando adeudos o compromisos, solo profundiza la desconfianza.
Los estudiantes aseguran que no buscan afectar a la sociedad ni lucrar con su movimiento. El paso libre y las cuotas voluntarias desmontan la narrativa de abuso que algunos intentan imponer. Lo preocupante es que, una vez más, la protesta parece ser el único lenguaje que las autoridades parecen escuchar. Se espera que no repercuta en la actividad ordinaria de los ciudadanos.
Promesa del Platabus pierde confianza empresarial
La molestia entre los concesionarios del transporte público por sentirse engañados enciende una luz de alerta para el gobierno estatal, ya que al conocer que el autobús “de prueba” presentado para el Platabus, el viernes pasado, es, en realidad, una unidad prestada por el gobierno de Veracruz, encendió los ánimos y evidenció la falta de claridad en ese proyecto.
Lo que se vendió como avance terminó siendo un recordatorio de que Zacatecas sigue sin un proyecto propio, sólido y con rumbo claro. Mientras en Veracruz el sistema Ulúa ya opera en varias ciudades, aquí se acumulan años de anuncios sin resultados.
La comparación resulta inevitable y, para los empresarios del transporte en Zacatecas es algo más que inquietante. No solo se cuestiona la falta de originalidad del gobierno estatal, sino también los elevados costos que implicaría replicar un modelo sin que exista, hasta ahora, un esquema financiero claro y viable.
El Platabus fue planteado como una inversión conjunta entre concesionarios y gobierno. Sin embargo, sin reglas claras, sin licitación abierta y sin condiciones de contratación favorable, difícilmente habrá interesados en arriesgar su capital, de por sí los concesionarios no le quieren
El tiempo apremia. Si no se ve claridad en el rumbo, el Platabus corre el riesgo de quedarse, una vez más, en una promesa de sexenio.
Runrunazos
La visita de Santos Antonio González Huerta a Ricardo Monreal confirma algo más que disciplina política: revela proyección. Como vicecoordinador de Morena, Santos articula agenda legislativa y visión electoral con oficio y respaldo. Para el diputado escuchar al mentor no es nostalgia, es estrategia. En ese tejer fino, el diputado empieza a caminar, con seriedad, rumbo a las elecciones del 2027.
Geovanna Bañuelos inició el 2026 con fuerza y claridad política. Su ofensiva legislativa contra los micro plásticos no solo coloca el tema ambiental en la agenda nacional, también la proyecta como figura con visión de gobierno. Con números y activismo busca perfilarse como seria contendiente al gobierno de Zacatecas por la coalición de la Cuarta Transformación.