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22 de mayo

22 de mayo

El Runrún: Afrentas a la autoridad

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Gaby Pinedo, secretaria General de Gobierno. | Foto: Cortesía.

Morena quiere coquetarle al PRI y al PAN
Votarán 151 constructores de la CMIC este jueves

Cada vez son más preocupantes los golpes del crimen a la autoridad. Hace poco en la colonia Lázaro Cárdenas de la capital balearon a dos oficiales de la Metropol, que afortunadamente no murieron; luego trascendió que el exjefe de policía de Pinos, Luis Sergio Torres, habría aparecido muerto en un vehículo abandonado en Río Grande, junto a otros dos cuerpos. Desde la recta final del anterior gobierno, las afrentas a las fuerzas del orden son delicadas. El exdirector de la Policía estatal, Isaías Hernández, tuvo qué responder por un vehículo Ford que les encargó el fiscal Francisco Murillo. Sucede que Hernández habría comisionado el vehículo a uno de sus colaboradores, y este a su vez lo pasó a un comandante que había recibido amenazas de muerte. El vehículo terminó siendo robado. Ni la SSP se salvó de los amantes de lo ajeno. Isaías y su equipo libraron los procedimientos administrativos en su contra. Lo preocupante fue la vulnerabilidad de la corporación ante los criminales. Por cierto, hace más o menos un año la ahora diputada Gaby Basurto también libró, junto con su excompañero Mario Salazar Noyola, un procedimiento que les abrió la Función Pública por presuntas omisiones en un tema de contabilidad, cuando Gaby estuvo en la Secretaría de Finanzas. Al final se dictaminó que no tuvieron responsabilidad.

Se desintoxicó
Ayer por fin la secretaria General de Gobierno, Gaby Pinedo, se reunió en su oficina con los diputados aliados (no estuvo el petista Xerardo Ramírez). Se dice que la funcionaria de Tres Cruces aprovechó su aislamiento por el Covid, la semana pasada, para descansar y desconectarse de la política y la chamba. “Se desintoxicó”, por así decirlo, aunque el diputado Enrique Laviada diga que Gaby nunca ha estado de lleno en su chamba. De cualquier manera, ya comenzaron a plantearle quejas y propuestas a la funcionaria, que se supone tiene que discutir con el gobernador David Monreal.

No funcionan los garrotazos
Ahora los legisladores morenistas, a iniciativa de Ernesto González, pretenden replantear su estrategia de alianzas. Se dieron cuenta que los garrotazos no funcionan y van a tratar de suavizar sus relaciones con el PRI, PAN y PRD para construir acuerdos. La estrategia se debe en parte a que van tenido diferencias con sus aliados del PT y ven que Xerardo se aleja cada vez más del proyecto de la nueva gobernanza. Los guindas dicen estar dispuestos a negociar con la oposición, el panista Lupe Correa, Jehú Salas y hasta Cuquita Ávalos del PRI, que es de las que más le suelta patadas al gobierno de David Monreal. Pero con Laviada de Movimiento Ciudadano no quieren sentarse jamás en la misma mesa. En la bancada de Morena hay quejas por la cerrazón de funcionarios que se supone son del mismo equipo, como Maribel Villalpando de la Seduzac. Supuestamente, la intención de Gaby es mejorar la relación institucional entre la 4T “para evitarle molestias” al gobernador.

Obras, hasta después de la elección
Cuenta la leyenda que le habrían amarrado las manos, por lo menos esta semana, a funcionarios de la Secop y el Inzace para que no asignen obra pública antes de las elecciones de este jueves en la CMIC. Mientras en años anteriores el padrón rondaba los 300 o 250, ahora solo votarán 151 agremiados. Sin tomar en cuenta sus planillas, los tres candidatos Pascual González, Jorge de la Peña y Luis Marcelo Delgado presumen afinidad con la nueva gobernanza. A este último le habrían encargado cabildear con la diputada Susana Barragán el reglamento de la Ley de Obra Pública.

Runrunazos
Una de las “herencias malditas” que se dejaron al actual gobierno fue el acuerdo para la donación del 2 al millar de cada obra para el DIF estatal. En los tiempos en que Jorge Hiriartt dirigía la cámara de constructores, durante el quinquenio de Alejandro Tello, se comenzó con el apoyo al sistema. Si un constructor, de la CMIC o externo, recibe una obra de 1 millón de pesos, la contribución para el DIF es de 2 mil pesos. Se supone que es una aportación voluntaria, pero dicen que en las dependencias lo quieren aplicar por la fuerza. De ahí salieron las cobijas y 700 mil pesos que Pascual González, actual dirigente de la cámara, entregó al sistema. * Chuy Padilla, de la Secampo, sería de los secretarios rebeldes. No es parte del equipo de la Secretaría del Bienestar y en la pasada legislatura, cuando mandó en la bancada de Morena, defendió su territorio precisamente de las influencias de esa secretaría. Y le incomoda que perfiles que no son tan allegados al senador Ricardo Monreal, tengan mucha influencia con el gobernador.

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