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25 de octubre

25 de octubre

Siguen los escalones intermedios

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José Luis Medina Lizalde
José Luis Medina Lizalde.

La lucha contra la corrupción, como la del combate al crimen organizado, no es simultánea en los tres niveles de gobierno.
Estando en curso el relevo de gobernadores correspondientes a 15 estados, los nuevos mandatarios locales ponen de manifiesto que heredan situaciones angustiantes a la hora de pagar las obligaciones inmediatas con proveedores, bancos, IMSS, CFE, SAT, y en el caso de Zacatecas y Michoacán, con los propios empleados del gobierno y miembros del magisterio, unos más que otros pero del conflicto entre los que entran y los que salen incluye a estados que no cambian de color partidista, como Querétaro Y Chihuahua, incluyendo Nuevo León que reemplaza a un sin partido.

¿Qué tienen en común dichos estados a partir de los señalamientos reflejados en los medios de cada entidad de los que se presentan como herederos del desastre?

En mi apreciación, lo que tienen en común, aunque en diferentes grados: deuda pública en niveles elevados, tasas de empleo público desproporcionadas, laudos laborales en gran número, clases gobernantes proclives al nepotismo, viáticos sin sustento racional y dinero público usado para la proyección del gobernante y no para lo socialmente útil.

Desde que el Presidente acotado remplaza al Presidente absoluto, las clases gobernantes locales elaboraron el discurso que traslada las responsabilidades a la federación, brotan las declaraciones de amor al estado y los reclamos de un mayor presupuesto, sin siquiera atender los factores estructurales determinantes como son PIB, Población, Recaudación y Proyectos. junto con lo anterior, el nuevo gobierno responsabiliza a los gobiernos pasados de la “quiebra” en que reciben el estado, como lo constatamos los zacatecanos en estos días.

El discurso político referido es evasor de las propias responsabilidades, las clases políticas locales reclaman más presupuesto sin precisiones específicas que revelen comprensión del tema, sin reconocer decisiones erróneas y corrupción activa o tolerada, sin alternativas que no se reduzcan a estirar la mano.

Llevamos más de dos décadas con las camadas sexenales empleitadas, no vivimos la democrática confrontación de proyectos, es pelea por el botín. lo nuevo de la rebatinga se inserta en estos momentos en una ofensiva nacional sin precedente contra la corrupción instalada en las élites económicas, políticas, e intelectuales que anticipan una vida pública saneada hasta lo posible, en dónde el campo de batalla es la cima de la pirámide pero que ya empieza a hacerse presente en los escalones intermedios, es decir, los estados de la República, el entorno nacional presiona en esa dirección con el respaldo mayoritario de la población.

Aterriza la escoba

El reto que corresponde a las ciudadanías locales consiste en capitalizar el vuelo alcanzado por el combate a la corrupción en las élites en el plano nacional para que en cada entidad y en cada municipio se haga lo propio, para ello, la atención pública deberá orientarse a que en los períodos gubernamentales que arrancan en esta temporada no continúen las prácticas que ocasionan las malas herencias de las que ahorita se quejan.

Que no contraten préstamos que tengan que pagar los sucesores y que las legislaturas, en caso de intentarlo, que no se les apruebe.

Que se le finquen responsabilidades al que mantenga aviadores en su campo de acción institucional, sean éstos heredados o recomendados por influyentes del nuevo sexenio.

Que se aplique un plan de reasignación de tareas a quienes tienen derechos adquiridos pero cuyos servicios son subutilizados por nula planeación o negligente supervisión, para salir de la paradoja en la cual hay insuficiencia de tareas atendidas al mismo tiempo que exceso de personal contratado.

Que no se despida a personal basificado, está practica ha sido causa de graves quebrantos financieros para las instituciones públicas y su motivación suele ser la necesidad de abrir espacio a otros y en casos de mucha bajeza, hasta represalias por diferencias políticas, y que se llame a cuentas a los que tienen responsabilidad en los laudos adversos a las instituciones públicas.

El nepotismo entroniza temporalmente a familiares que toman decisiones y disponen de recursos humanos, materiales y financieros de carácter públicos en clara violación a las leyes, Zacatecas ha sido víctima de esta modalidad de corrupción tanto tiempo que mucha gente la toma como normal.

Que no quede en palabras

La retórica contra la impunidad es muy añeja y ya no engaña, ahora son los hechos concretos los que valora la población, los políticos que hoy son los carniceros mañana serán las vacas de continuar con las mismas prácticas que hoy condenan y con el mismo evasivo discurso de responsabilizar al pasado y a la federación de lo que no les resulta bien.

Hablar mucho y hacer poco ha sido la fórmula para ocultar los transexenales y transpartidistas pactos de corrupción

Nos encontramos el lunes en Recreo

@luismedinalizalde | [email protected]

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