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26 de septiembre

26 de septiembre

Sahagunato tardío

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José Luis Medina Lizalde
José Luis Medina Lizalde.

Los mexicanos damos un gran paso en la vida nacional con la integración de la legislatura federal que inicia con 250 mujeres e igual número de varones, hecho que se suma a los 6 estados que serán gobernados por mujeres a partir de este año, con la expectativa que otros más se sumen a la lista el próximo año, a lo anterior se añade la baraja de presidenciables con Claudia Sheinbaum como abanderada por la #Cuarta transformación y a Margarita Zavala por la alianza de PAN, PRI, PRD, este encomiable proceso de inclusión de la mujer acelerará la extinción de una figura decadente, la de la “Primera dama”.

La cultura política de los mexicanos no es estática, con satisfacción recordamos que la parafernalia cortesana de los informes del gobernante ha cambiado, ya con motivo del informe del gobernante no se paraliza la sociedad que gobierna, no se encadenan los medios de comunicación ni se saturan las planas de los diarios de felicitaciones insinceras, sobre todo, ya no se registra el indigno besamanos, cuando acudían en fila india a saludar al gobernante. En esos tiempos el servilismo y la adulación eran concebidos como actitudes normales, educadas, solo una minoría crítica cuestionaba con severidad esas prácticas, ahora las cosas son al revés, la mayoría social desprecia las formas cortesanas y solo una minoría sigue adherida a la cultura de la abyección.

Los usos y costumbres en el ejercicio del poder se desgastan con el tiempo, los políticos con pulso social y sentido de la historia viven pendientes de los signos de la ciudadanía que dan cuenta de que una tradición ya se agotó, en ese sentido, la figura de la primera dama encarna una tradición de inclusión  por la puerta de atrás, de la mujer en el ejercicio del poder que ya se agotó, siendo Beatriz Gutiérrez M, esposa del Presidente López Obrador, la que extiende el certificado de defunción de esa figura que alcanzó la cima de la frivolidad con la actriz Angélica Rivero.

En la historia de las primeras damas figuran quienes hicieron uso de su transitoria condición para servir a los desvalidos con encomiable nobleza y algunas brillaron con luz propia, pero jamás se sintieron ejerciendo poder, nunca perdieron la consciencia de su condición honoraria y al convertirse en voz de quienes no tienen voz a los oídos del familiar gobernante (Porque ha habido hermanas, hijas, y sobrinas en tal papel) jamás incursionaron en el fango del tráfico de influencias.

Disfuncionalidad instalada

El contraste es la de quienes fueron tentadas por el poder del marido y ejercieron una cuota de poder no sustentada en la ley sino en el acta matrimonial, el ejemplo más acabado es el de Martha Sahagún, quien impulso la espectacular reducción de los tiempos de estado a la industria de radio y televisión en aras de su intención de ser la sucesora de su marido en la presidencia de la República.

Angélica Rivero asumió su papel de primera dama más como actriz que como actora política, su ignorancia y desinterés en la vida pública fue notoria, su vanidad la hizo revelar en inoportuno momento su progreso patrimonial y produjo un terremoto del que probablemente no tomó consciencia (La cancelación del contrato a los inversionistas chinos del tren MéxicoQuerétaro y otras secuelas asociadas).

La fallida alternancia inaugurada en los estados por Ruffo y en el país por Fox no desterró la figura de la primera dama como sería de esperarse en un cambio impulsado en nombre de la democracia, se convirtieron en parte del paisaje primeras damas en municipios, estados a imagen y semejanza de modelos nacionales, se les otorgó control de presupuesto, personal y programas del DIF reduciendo a la condición de adorno a los designados directivos pero no han faltado a las que el DIF les queda chico para sus pretensiones y con audacia menoscaban la vida institucional disponiendo a quien contratar y a quién correr.

Hora de cambiar

Karime Macías encarna  a la primera dama encaramada en el ejercicio del poder del marido ahora preso, ubicada en Inglaterra y en trámite de extradición comparte destino con la esposa de otro Duarte Gobernador, en idéntica circunstancia en los Estados Unidos, Ojalá que estos episodios pongan punto final a la tradición de la primera dama en la vida pública del país y nos dispongamos a entrar a la etapa de participación de la mujer en la vida pública ya no por la puerta de atrás sino desde el ejercicio pleno de sus derechos ciudadanos en condiciones de equidad de género.

Zacatecas flota en una especie de Sahagunato tardío, que da cuanta cabal de nuestro atraso institucional.

Es hora de demandar cerrar el ciclo.

Nos encontramos el lunes en Recreo

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