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Por qué seguir en Morena

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José Luis Medina Lizalde
José Luis Medina Lizalde.

La confesión por escrito de la comisión nacional de Morena de que el mecanismo de encuesta para definir candidato a gobernador fue una mentira es consecuencia del Juicio de protección de los derechos electorales, expediente SUP-JDC 427-2021 que logró que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación le ordenara a dicha instancia rendir un informe sustentado por el cual no fue atendida mi solicitud de registro.

La respuesta fue otra mentira, pues aduce que preguntó a “referentes políticos” y dizque “valoró medios de comunicación” para imponer la decisión.

Todos sabemos que Mario Delgado inició el proceso de imposición sustituyendo a los representantes ante órganos electorales que responden a los intereses Monreal, sin siquiera notificar a la dirección estatal.

Luego vendría la cascada de imposiciones de recién desempacados del PRI, PAN, PVEM, NUEVA ALIANZA y hasta uno que otro de Morena que se les coló.

La visita de Mario Delgado el Día del Niño fue una escenificación del juego de “las escondidas”, no tuvo agallas para enfrentar medios de comunicación ni mucho menos a dirigentes y militantes reales de Morena, prefirió una comunidad rural y una reunión qué mediante las consabidas imágenes en redes, reafirmó lo que todo mundo sabe.

A punto de culminar la batalla jurídica emprendida, me reconforta la victoria moral que significa acreditar que siempre dije la verdad, que nunca me presté a negociaciones ni cedí ante la impune industria del engaño, que los que me brindaron el apoyo real y desinteresado podrán constatar que nuestro esfuerzo fue honesto, que conozco el estado por recorrido físico y por lecturas, que escuchamos y aprendimos.

Mis razones

Doy respuesta a quienes me preguntan por qué no acepté los amables ofrecimientos de otras fuerzas políticas para contender en las elecciones en curso y porqué mi “necedad” de permanecer en Morena, espero ser breve y conciso: el que cambia de partido, se compromete con nuevos principios partidarios, programas, y estatutos, yo me identifico con los de Morena.

Dejar un partido no es solo poner distancia con caciques partidistas, lo cual es lo de menos, también se produce el alejamiento natural de los miembros de base, y hoy por hoy, no aparece en el escenario militancias partidistas tan genuinamente comprometidas con el país como las que desde Morena difunden, promueven, defienden el cambio que tiene como su líder a López Obrador, las otras militancias, con todo respeto sea dicho, solo vibran en tiempos electorales y por motivos electorales, luego les llega la quietud del conforme.

Rechazar imposiciones sería un buen motivo para dejar un partido si existiera otro dónde éstas no existen, con frecuencia, el mismo que sale repudiando una imposición es impuesto en su nuevo partido.

Tengo años diciendo que el sistema de partidos y los órganos electorales fueron concebidos para simular la democracia, no para hacerla realidad.

Estar o no estar en un partido significa definir para qué hace política, en mi caso, creo en el acceso a la tierra y agua de los que viven en el campo, de el acceso de todos a la educación en todos los niveles, de la conectividad total de internet, del fin del Outsorcing, de programas en pro de la justicia social, de sindicatos democráticos, de una relación mutuamente provechosa con los inversionistas extranjeros, de la recuperación de soberanía, de la preservación de libertades, del fin de la impunidad de las élites, de atacar la inseguridad por las causas y no solo por los efectos, del relevo de la clase política tradicional y la supresión de todos los fueros.

Tal es parte fundamental del ideario de los mexicanos recogido por Morena.

No debemos meter en el mismo costal a los que se cambian de partido, existen quienes se van dónde les den lo que les fue negado y carecen de interés en lo demás, ellos hacen política para realizar anhelos personales, no colectivos, pero existen quienes ven en ese trance la oportunidad de luchar por convicciones auténticas.

Patos vs Escopetas

La catastrófica conducción de la camarilla que tiene a Mario Delgado ha provocado que muchos militantes ejemplares de Morena contiendan por partidos emergentes, en Zacatecas tenemos muchos casos de candidatos a presidentes municipales, diputados locales y cuando menos un candidato a diputado federal que difunden en su campaña electoral los ideales de Morena mientras que los impuestos por ese partido solo atinan a difundir cabalgatas, saludos a don fulanito o fulanita, o posar en sitios emblemáticos de la región visitada con mensajes chabacanos (vulgo mensadas).

Reafirmo mi decisión de permanecer en Morena, reitero mi respeto a los que optaron por contender con otras siglas sin abandonar el ideario de la gesta histórica de la #Cuarta transformación” ¿Quién les puede reprochar?

Nos encontramos el jueves en Recreo.

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