Políticos huecos

Una sociedad dónde los políticos hacen carrera desvinculados de la problemática específica está indefensa ante las inercias autodestructivas, ejemplo de ello es el asombro que suscita la crisis por el agua para consumo humano que estalló en la zona metropolitana de Monterrey, referida internacionalmente como la capital industrial de América Latina y percibida como lunar … Leer más


José Luis Medina Lizalde.

Una sociedad dónde los políticos hacen carrera desvinculados de la problemática específica está indefensa ante las inercias autodestructivas, ejemplo de ello es el asombro que suscita la crisis por el agua para consumo humano que estalló en la zona metropolitana de Monterrey, referida internacionalmente como la capital industrial de América Latina y percibida como lunar de prosperidad en muestro México de contrastes.

Samuel García es producto de las redes de internet habilidosamente instrumentadas por su esposa, sin invertir grandes sumas de dinero en medios convencionales, ha permanecido en la atención pública con singular eficacia al grado de que sin  mostrar hechuras se insertó en la especulación (sin sustento analítico) como presidenciable.

El político desvinculado a la realidad en donde actúa tiene la información que posee cualquier ciudadano que lee periódicos o escucha radio, ejerce su condición de diputado o senador o de figura opositora escogiendo lo que no lo compromete, se lanza con ferocidad contra el Presidente de la República si su carrera transcurre en la oposición pero no toca con el pétalo de una mención al presidente municipal porque ese sí está en aptitud de enterarse de sus “valientes palabras” en “asuntos generales”.

La astucia evasiva permite disimular la ignorancia y la falta de entereza para defender causas justas, todo se arregla con campañas con selfies arropados por granjas de bots y con un mínimo equipo proveedor de “likes”, en vez de posturas concretas en situaciones concretas para dejar constancia pública de lo que se puede esperar de él como actor político, se hace campaña informando qué y dónde come, compartiendo sus gustos en la moda y el espectáculo, cualquier cosa que dé de qué hablar.

                                     No siempre fue así

Los antecesores inmediatos de la camada frívola que se puso de moda fueron los que gobernaron forzando la inteligencia para dar la nota al día siguiente y que derrocharon miles y miles de millones de dinero público para tener el eco buscado, haciendo dependientes del erario a las empresas de medios impotentes para conquistar mercado mediante la comunicación autónoma y comprometida con la verdad sin retoques.

La retirada de la realidad de las campañas electorales la podemos historiar en Zacatecas, en el año dos mil, el sector privado convocó a los contendientes al senado de la República a debatir sobre la problemática, acudiendo por la izquierda el ingeniero Raymundo Cárdenas y un servidor a discutir con, entre otros, Genaro Borrego, a quién le asistía la ventaja de haber gobernado Zacatecas con toda la cauda de información que conlleva.

David Monreal asistió al último debate entre aspirantes a la gubernatura que tuvo lugar en 201O en el auditorio de mueso Manuel Felguérez, dónde se midieron capacidades de Miguel Alonso, ganador de las elecciones, Antonio Mejía Haro y Cuauhtémoc Calderón, era la última vez que la problemática zacatecana “se colaba” a las campañas.

Monterrey resolverá su problema de agua en cuánto entre en operación la “Presa Libertad”, mientras tanto, la población mexicana se entera de que las aguas nacionales son concesionadas a una minoría próspera sin guardar equilibrio con las necesidades del resto de la población ni conciliar con el largo plazo, pero muchos otros centros de población de todo el territorio mexicano viven los estragos de una política infamemente favorecedora de las élites económicas asentadas en cada región de nuestro patria, ante eso la desvinculación de los políticos de cada estado con la problemática concreta hace que los asuntos de verdadera trascendencia para los pueblos no forme parte de la pública deliberación de ciudadanos y políticos.

Zacatecas tiene empresas mineras que abaten las aguas subterráneas, por la vía de la cervecería Modelo muchos metros cúbicos de agua al año viajan al extranjero en forma de cerveza y fuentes académicas, aseguran desde hace varios años, que la población de las ciudades de Guadalupe y Zacatecas  consume agua con alto contenido de arsénico y el tema no suscita reacción del gobierno ni inquietud en sus políticos ni siquiera para un “punto de acuerdo de urgente y obvia resolución”.

                                  Ambiciosos vulgares

Los políticos de antes no tenían los títulos académicos de los de ahora, pero tenían cercanía con la población y eso los dotaba del sentido común que ahora parece bien escaso.

Cuando argumentamos contra el político cabeza hueca que con imagen disfraza su carencia de vinculación con la realidad de la población de la que demanda apoyo, no abogamos por el tecnócrata, abogamos por el definido, por el que con su discurso cotidiano y su obrar en consecuencia nos dice lo que podemos esperar de él.

Los políticos sin convicciones desarrolladas no se adhieren, se cuelgan, son problema, no solución.

La frivolidad como modo de hacer política debe desaparecer por tóxica.