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Interrogantes a tiempo

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José Luis Medina Lizalde
José Luis Medina Lizalde.

No pasaron de noche las ausencias del Senador Ricardo Monreal y de su hermano, el gobernador electo de Zacatecas, en la ceremonia conmemorativa de la victoria electoral de López Obrador en Palacio Nacional y en la convocada con el mismo motivo por Mario Delgado, presidente nacional de Morena, predomina la idea de enfriamiento particularmente con Ricardo como reacción a su papel en el pasado proceso electoral no solo en la Ciudad de México sino en todo el país, papel que fue en perjuicio de la Coalición liderada  por Morena como se aprecia contundentemente en Zacatecas, otra explicación no se conoce. La interrogante que se plantea es la de si los Zacatecanos tendremos un gobernador atrapado en esa contradicción, pues para su mandato es ineludible la interlocución permanente con el Gobierno presidido por López Obrador como es ineludible lo derivado de su vínculo consanguíneo con quien es además de su líder, su hacedor.

Sea cual fuere la evolución de la relación Monreal- López Obrador, es indispensable renovar la mentalidad de nuestros políticos para que Zacatecas vaya en pos de mejor desarrollo.

La clase política de nuestro estado cultiva una dependencia mental respecto al poder central que se manifiesta en el discurso de la “amistad” no solo con el Presidente de la República sino con algunos de sus prominentes, he conocido “amigos de pellizco y nalgada” de López Mateos, Díaz Ordaz, Augusto Gómez Villanueva, Donaldo Colosio, Peña Nieto y muchos otros, ahora es el turno de López Obrador y su esposa Beatriz. Semejante mitomanía (con excepciones de autenticidad) ha inducido a suponer que los recursos de la Federación se reparten basados en la “amistad” y no en un conjunto abigarrado de leyes y reglamentos que establecen rutas, requisitos, exigencias y supervisión, sanciones y plazos y desde luego, escala de prioridades y estado de las finanzas públicas.

La redistribución partidaria del poder ha derivado en convertir en excusa al gobierno federal de todo lo que genera descontento, llámese seguridad, educación o salud. El gobernador de Jalisco lo hace frontalmente cada vez que lo necesita, Alejandro Tello se hizo experto en tirar la piedra y esconder la mano induciendo que otros dijeran ¿Corremos el riesgo de que se repita la táctica? El tiempo lo dirá.

Sociedades Adultas

La perla del capitalismo mexicano, Monterrey y sus conurbaciones es la capital industrial de América Latina porque la mentalidad de sus círculos económicos y de sus políticos no es de dependencia adolescente respecto a la federación. Es un colectivo que piensa con su propia cabeza para mantener el “estira y afloja” inherente a toda relación federal.

Los empresarios regiomontanos entendieron las virtudes de dotar a su población de poder adquisitivo y pagan salarios muy por encima del mínimo, mientras que en estados como el nuestro nos adherimos a que eso “desalienta las inversiones y desata la inflación”, no se atuvieron a la visión central de la educación y crearon el Instituto Tecnológico de Monterrey para abastecerse de agentes técnicos de alto nivel para trascender fronteras.

Los políticos de ese estado no “filtran” en las columnas políticas su “amistad” con el todopoderoso en turno, a Salinas De Gortari le dejaron muy claro que ni se le ocurriera imponer a su hermano Raúl como gobernador de Nuevo León (Sabrá Dios que le conocían).

Los zacatecanos en cambio, además de que nuestro gasto público procede en altísima proporción de la federación, padecemos una relación política de vasallos, imitamos organigramas, trasladamos códigos y leyes, reproducimos burocracias a imagen y semejanza, en estos momentos, es inevitable interrogarse sobre el futuro inmediato si el gobernador ata su sexenio a una relación que se percibe inestable entre su hermano y el Presidente de la República ¿Vislumbrará los superiores intereses del estado sobre cualquier otro? ¿Tendrá la altura para deslindar campos sin costos adversos para el estado? Llegado el momento ¿Atará a Zacatecas a la aspiración presidencial de su hermano?

A dar el estirón

David Monreal tiene la oportunidad histórica de bloquear primero, eliminar y castigar enseguida a las redes de corrupción enquistadas en décadas y visibles en segmentos de su equipo de campaña, Alejandro Tello no tiene el temperamento guerrero que se necesita y dejó pasar el impulso que a esa lucha le ha dado el Presidente López Obrador, ¿Tendrá David Monreal el carácter firme para impulsar la limpia de arriba hacia abajo?

Entiendo que David Monreal asume las banderas de la “Cuarta Transformación”, como la gobernadora de la Ciudad de México, Claudia no imita en todo al Presidente y no solo respecto al uso de cubre bocas, piensa con su propia cabeza y se asume parte de una federación sin actitudes de dependencia adolescente sin apartarse del valor de la lealtad.

Nos encontramos el jueves en Recreo.

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