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24 de octubre

24 de octubre

Decisión histórica

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José Luis Medina Lizalde
José Luis Medina Lizalde.

El sábado 11 del presente los ministros de finanzas del G 20 pactaron una medida de gran impacto en el mundo y desde luego, en nuestro país.

Según lo acordado, a partir del 2023 miles de empresas multinacionales pagarán un impuesto no inferior al 15 por ciento a cada uno de los países dónde están presentes, para México, además del ingreso de varios miles de millones de pesos anuales, significa la oportunidad de reformar el esquema fiscal en aras de redistribuir con justicia porque las injusticias que se busca remediar en el plano internacional se reproducen al interior de la República, una muy importante, es la que el impuesto a las grandes corporaciones se paga en el país donde obtienen utilidades y no en dónde tienen su domicilio fiscal, puesto que eso dio vida a “paraísos fiscales” y exacerbado secretismo bancario, además de imponer una auto-destructiva competencia entre países por establecer los impuestos más bajos, tal esquema prohijó una profunda desigualdad y propicia el lavado de dinero de la delincuencia de cuello blanco y del crimen organizado.

Si en México reformamos el esquema fiscal en el sentido acordado por los ministros de finanzas mencionados, Zacatecas accederá a una fuente de ingresos muy considerable, ya que en el territorio obtienen utilidades multinacionales de la minoría, energéticas, cibernéticas y comerciales industriales y del comercio que no aportan a las finanzas públicas del estado porque su domicilio fiscal se ubica en otras partes, la presencia de estos capitales no ha sido efectivo para estimular desarrollo que se pudiera lograr mediante la proveeduría local de insumos y servicios, la oferta de empleo es más cacareo que realidad debido a que las empresas empleadoras estacionarias o permanentes de regular para arriba, prefieren la mano de obra foránea a la local, como es fácilmente constatable en diversas industrias y en la agricultura protegida.

Fragilidad superable

La fragilidad de los gobiernos de los estados ante corporativos multinacionales se puso en evidencia con la iniciativa de Alejandro Tello para establecer un “impuesto ecológico” que Peña Nieto combatió en la Suprema Corte interponiendo una controversia que finalmente perdió, el Gobierno de Tello litigó con éxito también el alud de amparos interpuestos por poderosos consorcios mineros pero la fragilidad de su gobierno quedó de manifiesto cuando no ha podido transparentar el cobro efectivo de dicho impuesto a todos los obligados, dejando la sensación que dicho ratón parido por la montaña se centró en las ladrilleras y demás modestos negocios.

La impotencia crónica se hizo cultura, los presidentes municipales no se sienten autoridad frente a los directivos mineros, los habitantes de Mazapil y demás municipios mineros nunca encuentran en los gobiernos municipales al aliado de sus reivindicaciones, las comunidades ya ni pierden su tiempo solicitándoles atención y se van directo al Gobierno del estado que solo les “da bolita” “porque es asunto federal”.

Los medios de comunicación tienden automáticamente a negar la razón a los trabajadores en lucha y a las comunidades en resistencia, en vez de difundir sus demandas y analizar sus razones, las notas al respecto señalan “agitadores” para deslegitimar todo reclamo por justo que éste sea.

La cultura de sometimiento al gran capital no brota de la nada, los gerentes de inversiones piensan como Ricardo Monreal que “nadie se resiste a un apapacho”, le ponen el ojo al líder sindical, al columnista “accesible”, al Presidente Municipal y desde luego, al gobernador en turno, tal como lo dijo Alejandro Tello en memorable entrevista cuando nos hizo saber que le ofrecieron varios millones de dólares para que desistiera de su iniciativa de impuestos locales ambientales. También “apapachan” con instrumentos de “bandas de guerra” uniformes deportivos, campañas de reforestación y demás formas de “apapacho”. El acuerdo del G 20 lleva implícito un cambio de mentalidad que es muy necesario en Zacatecas, el saqueo de nuestros recursos mineros (ya se asoma el Litio) la herencia de enfermedades, la explotación irracional de nuestros mantos acuíferos y el estancamiento crónico de nuestro desarrollo ha contado con una pasividad social que se expresa en un estado de derecho frágil al extremo.

Fuera complejos

Desenganchar las instituciones públicas es gobernar para todos bajo el principio de igualdad ante la ley, López Obrador ha dado pasos contundentes. pero eso no significa que esa política se traslade a estados y municipios en dónde cacicazgos económicos se complementan con cacicazgos políticos. Nos encontramos el jueves en Recreo .

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