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01 de diciembre

01 de diciembre

Cabeza, corazón y carácter

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José Luis Medina Lizalde
José Luis Medina Lizalde.

El político indignamente sometido a los poderosos debe desaparecer para que en lo sucesivo prevalezca el interés general sobre el de los poderosos cuando entran en conflicto, es decir, que gobernar para todos sea realidad.

Los últimos días ofrecen signos de una nueva relación entre los económicamente poderosos y el poder público, Carlos Slim, el más poderoso empresario mexicano, asume el compromiso de rehabilitar la Linea12 del Metro de la Ciudad de México cuyo derrumbe costó 26 vidas, no acepta que su empresa haya construido mal la obra, como lo indica el peritaje internacional recientemente divulgado y se dispone a defender su verdad ante tribunales manifestando al Presidente de la República, que independientemente de lo judicial, pagará todo el costo de la rehabilitación.

Constellación Brands, la trasnacional cervecera que tuvo que cancelar los planes de instalarse en Mexicali merced al resultado de una consulta popular, ahora tiene abiertas las opciones de Chiapas y de Veracruz para hacer una inversión calculada en más de 2 mil millones de dólares.

La cervecería Modelo anuncia nuevas inversiones para ampliar la producción en el estado de Veracruz para aprovechar la riqueza hídrica de la zona y no repetir la experiencia que mantiene a Zacatecas con sus mantos acuíferos sobre explotados.

En las próximas décadas seremos testigos de la afluencia de inversiones en el Sur del país como consecuencia de la inversión pública que por primera vez en la historia del país se torna prioritaria, el tren inter oceánico y el tren Maya complementados por lunares de desarrollo impulsan la integración del país de manera más equilibrada regionalmente y descargan al norte de la expoliación de sus más escasos naturales de parte de inversionistas que a sabiendas de eso, se instalan en función de cercanía a los mercados que les ahorra costos.

Si las trasnacionales cerveceras miran al sur es porque la política de atracción de capitales es mediante la creación de infraestructura para el crecimiento y con beneficios recíprocos entre inversionistas y sociedad. Desde luego, es apenas el comienzo, han sido muchos años de tiranía del dinero que deja a su paso generaciones de pobres y naturaleza devastada.

Renegados de su origen

La mentalidad oligárquica de los políticos es muy evidente a pesar de que la inmensa mayoría procede de hogares modestos, si de gobernadores se trata, practican un insolente clasismo como nos ha tocado presenciar con las invitaciones a informes, Ceremonias del Grito de Independencia, inauguraciones del Festival Cultural y hasta invitados al palenque en tiempos de feria.

Un alto porcentaje de diputados y funcionarios se convierten en clientela temporal de  sitios caros, viven como signo de distinción ser invitados a las zonas residenciales y vanidosos divulgan su “amistad” con los apellidos de prosapia (generalmente también temporal).

El político hambriento de estatus padece las de Caín cuando pierde el cargo público que le permitió farolear. Los antes “amistosos” de pedigrí le muestran su desdén, cesan los arcones navideños y felicitaciones de cumpleaños, algunos vivirán el resto de su vida procurando adivinar a tiempo quien será el próximo gobernante para hacerse merecedor de un boleto de retorno al estatus, procurará no saludar en público al mal visto por el nuevo mandón y confesará su arrepentimiento por no haber creído en otro si fuera el caso.

Se nos induce a odiar al político para que no advirtamos al verdadero “ganón”. No es lo mismo el caporal que el hacendado, de eso se encargan los que desde los medios de comunicación siempre se alinean a favor del patrón contra los trabajadores, del consorcio minero y no de las comunidades. La prensa mexicana exuda clasismo y cuando inocula desprecio por “los políticos”, su principal aporte estriba en presentar a los caporales como hacendados.

Fuera complejo

El futuro deseable es que nuestros inversionistas asuman la responsabilidad que corresponde, como Slim con la Línea 12, que concilien sus negocios con el interés general como ahora buscan hacerlo dos trasnacionales cerveceras, que no litiguen a perpetuidad para no pagar impuestos como Salinas Pliego o para no cubrir daños como Germán Larrea.

El futuro deseable es que nuestros políticos con los cargos busquen responsabilidades, no estatus, que se asuman obligados ante todos, no ante la élite que se alimenta de influencias.

País que tolera subordinación de sus políticos a poderosos por encima de las instituciones, abre las puertas de par en par a la corrupción pública, hay que revisar nuestro pasado y presente con mente auténticamente republicana.

Un buen político tiene 3 “C”, Cabeza, para pensar, Corazón para sentir y Carácter para ejecutar (Reyes Heroles).

Saldrán de una ciudadanía que haga avergonzar a los que gritan “Murió el Rey, Viva el Rey”, son los que hunden al país en corrupción.

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