

Claudia Sheinbaum Pardo en la mañanera. | Foto: Cortesía
La mandataria descarta intervención militar de EE. UU. y sostiene que la legislación mexicana no prevé dicha clasificación para el crimen organizado.
CIUDAD DE MÉXICO.- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, reafirmó este lunes la postura de su administración frente a las presiones de Washington: el gobierno mexicano no aceptará la catalogación de los cárteles del narcotráfico como “organizaciones terroristas”.
Tras una llamada telefónica de 15 minutos con el presidente Donald Trump, la mandataria descartó tajantemente cualquier posibilidad de un despliegue de tropas estadounidenses en territorio nacional, priorizando el respeto a la soberanía.
Durante la “Mañanera del Pueblo” en Palacio Nacional, Sheinbaum explicó que la denominación de terrorismo no tiene cabida bajo el marco legal mexicano para grupos criminales.
“Nuestra Constitución y nuestras leyes definen el terrorismo bajo otros esquemas, vinculados a acciones directas contra el Estado. La delincuencia organizada, aunque violenta, tiene una naturaleza distinta y no puede catalogarse como tal”, puntualizó.
Esta respuesta surge luego de que, en febrero de 2025, el gobierno de Trump designara a grupos como el Cártel de Sinaloa y el CJNG como Organizaciones Terroristas Extranjeras (FTO), una etiqueta que busca justificar intervenciones unilaterales y operaciones navales.
🇲🇽🇺🇸 | LO ÚLTIMO: La presidenta de México, Sheinbaum, dijo que no está de acuerdo en que Estados Unidos llame «terroristas» a los cárteles de narcotráfico.
«No se puede catalogar la delincuencia organizada como terrorismo». pic.twitter.com/Y15Y23kNY5
— Alerta Mundial (@AlertaMundoNews) January 12, 2026
Pese a las tensiones ideológicas, Sheinbaum calificó la conversación con el republicano como “muy amable”. Los ejes centrales de la charla fueron:
Seguridad y Narcotráfico: Enfocados en la reducción del tráfico de fentanilo.
Economía: Inversiones estratégicas y el panorama comercial bajo el T-MEC.
Soberanía: El compromiso mutuo de colaborar sin imposiciones militares.
La presidenta adelantó que, para dar seguimiento a estos acuerdos, los días 22 y 23 de enero se llevará a cabo una reunión de alto nivel del comité binacional de seguridad en Washington.
En este encuentro se buscará equilibrar la exigencia de resultados de EE. UU. frente al aumento de homicidios en México (que superan los 30 mil anuales) y la crisis de salud pública por opioides en suelo estadounidense.
La postura presidencial ha encendido el debate público. Mientras sectores nacionalistas respaldan la defensa de la soberanía, críticos de su administración señalan que rechazar la etiqueta de “terrorismo” podría interpretarse como una minimización de la violencia extrema que azota al país.
El futuro de la relación México-Estados Unidos queda supeditado a la próxima revisión del T-MEC y a la capacidad de ambos gobiernos para transitar de la retórica agresiva a una cooperación táctica efectiva.