
Carlos Martin Vasquez Diaz
¿Qué valor logra el arte bien direccionado? Te cuento una breve reflexión.
Antes, me costaba mucho trabajo equilibrar, como creador artístico, la relación entre mi desarrollo artístico y el impacto social que mi trabajo pudiera tener. Debemos ser francos, pese a que yo vengo emanado de la «academia», con el mayor de los respetos, poco se nos inculca a convertirnos en agentes de cambio cuando somos estudiantes. Ante ello, crecemos y damos nuestro recorrido sin tener esto en cuenta. Por tanto, muchas veces, nuestro quehacer artístico, se ve limitado a una interpretación pero sin acompañamiento de una acción que genere impacto en nuestras audiencias.
La verdad es que esto último, me tomó mucho tiempo procesarlo y entenderlo. ¿Por qué como artistas debemos dedicar nuestras acciones a generar algo en quien nos ve o escucha?
La verdad, estos pensamientos no son tan ajenos como pudieran parecer, incluso aunque suenen muy lógicos, no siempre este panorama se clarifica. Y menos cuando muchos de nosotros pasamos tiempo encerrados durante nuestra formación ya que el proceso artístico nos lo requiere. Esto sucede más en los músicos que en los creadores y creadoras de artes escénicas como la danza y el teatro, considero que porque estos últimos, colaboran de forma conjunta y tienen a favor la comunicación del lenguaje, en el caso del teatro y el movimiento en el caso de la danza.
Pero este dilema, seguramente mejorará conforme al cambio generacional que es inminente, y pronto, muchos creadores se darán cuenta del valor e importancia de su lugar en la sociedad y también la responsabilidad artística que esto conlleva.
Hoy, dentro de las actividades del Día Internacional de la Danza, tuve el gusto de presenciar la pieza Niña Roja de Mezquite Teatro Colectivo, desde mi óptica, una de las agrupaciones de artes escénicas que ha encontrado un enfoque y un nicho interesante para desarrollar su actuar artístico, ya que han buscado a través de su trabajo atender uno de los segmentos más complejos de atender: la niñez.
El trabajo que hoy presencié toca un tema muy interesante ya que habla de la menarquía, el proceso biológico de la primera menstruación en las niñas. Sin lugar a dudas, una situación de mucha naturalidad, pero que se aborda, aún hoy, con mucho tabú. Esto genera muchas dudas, muchas preguntas y la mayoría de las veces, pocas respuestas. Mezquite Teatro Colectivo, aborda esta temática de una forma cuidada, poética y simbólica.
Está pieza nos presenta a Zulia, quién debe enfrentarse a tabúes heredados por generaciones, sanar creencias impuestas y conectar profundamente con su madre, sus ancestras y la sabiduría de la luna.
Considero que lo que se ve en el trabajo de quienes componen esta agrupación, está cargado de un sentido de amplia honestidad y compromiso artístico. Algo muy necesario en nuestros tiempos. Utilizar el arte como mecanismo de comunicación, ayuda aún más a la sensibilización de diversos temas.
Por último, está obra se va a presentar en la Feria Nacional del Libro Zacatecas 2025 este viernes 29 de agosto a las 10:00 horas en la Plaza de Armas. Si su agenda se lo permite, acuda. Por cierto, la obra va dirigida a niñas de 8 años en adelante, sin embargo el tratamiento de la obra la convierte en apta para público joven y adulto.