

Iván Casas, Abogado Penalista.
Los pronósticos catastróficos que esperaba la oposición nunca llegaron, aunque no ha tenido la misma productividad en comparación con la extinta policía federal.
Iván Casas
El 27 de mayo de 2019, se publicó la Ley de la Guardia Nacional, y con ello nació en México este nuevo cuerpo policíaco integrado por 120,000 elementos aproximadamente, bajo muchas críticas por parte de la oposición integrada por el PRI, PAN, PRD y ONGs, que citaban que en los gobiernos de Felipe Calderón y Enrique Peña, el ejército estuvo durante 12 años por las calles y la violencia subió con el argumento de que más militares en las calles no significaba menos homicidios; así mismo la CNDH, Amnistía Internacional y la ONU indicaron que los militares no tenían capacitación en proximidad social, uso diferenciado de la fuerza ni perspectiva de género.
Por su parte México Unido Contra la Delincuencia, señaló que los militares no deberían hacer tareas de policía pues ello trastocaba la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, en el caso Alvarado vs México emitida el 28 de noviembre de 2018, en la cual se declaró la responsabilidad internacional del estado mexicano por la desaparición forzada de Nitza Paola Alvarado Espinoza, José Ángel Alvarado Herrera y Rocío Irene Alvarado Reyes, perpetrada por elementos del ejército mexicano, por hechos ocurridos en diciembre de 2009, en el ejido Benito Juárez, Chihuahua.
Ante tales señalamientos AMLO y MORENA, respondieron que la Policía Federal estaba podrida, infiltrada por la delincuencia y totalmente corrompida, que se ocupaba una disciplina militar y que la Guardia Nacional se formaría inicialmente con elementos de la policía militar y naval, bajo un mando civil y no militar, lo cual no fue así pues más adelante en julio de 2025, se publicó La Nueva ley de la Guardia Nacional en la cual se estableció que tal fuerza policíaca dependería directamente de la Secretaría de la Defensa Nacional; pues el actual titular de la Guardia Nacional es el General de División Guillermo Briseño Lobera, el cual asumió el cargo el 2 de febrero de 2026, por instrucción de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Lo cierto es que, a siete años de la creación de la GN, los pronósticos catastróficos que esperaba la oposición nunca llegaron; las estadísticas indican que si bien la GN no ha tenido la misma productividad en comparación con la extinta policía federal, en los rubros de aseguramiento de vehículos o de drogas, lo cierto es que, solo en 2025, la GN realizó 8,505 detenciones; aseguramiento de 21 millones de litros de hidrocarburo, 455 mil pastillas de fentanilo, 1,146 tomas clandestinas; en la Operación Frontera Norte: 10,706 detenidos, 118.8 toneladas de droga, 7,855 armas de fuego y 1.3 millones de cartuchos; El Senado atribuye a la GN una “reducción del 47% en delitos de alto impacto entre 2018 y 2025.
Sin embargo, aunque en las reformas al artículo 21 constitucional del 2024, se estableció que la investigación de los delitos también corresponde la GN, al día de hoy no se perciben avances significativos sobre este tema, en atención a que tales funciones siguen siendo realizadas principalmente por la Agencia de Investigación Criminal a nivel federal y por las policías de investigación de las entidades federativas.
Es cuánto.