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19 de enero

19 de enero

Postales de la carretera a Enrique Estrada y Genaro Codina

Entre esta vista rural uno se pierde mirando las bellas montañas y cerros que se yerguen a lo lejos
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Se recorre el Tepetate La Purísima,  y otros parajes hasta recorrer Enrique Estrada, y llegar a Genaro Codina. | Foto: David Castañeda

GENARO CODINA.- Cualquiera que ame manejar y disfrutar del paisaje tiene mucho que ver en el recorrido único y especial se puede vivir en la ruta que conecta este municipio con la capital.

Aunque es un camino estatal, este tiene más vida que cualquier ruta interestatal, por esta parte se pude ver un sinfín de elementos de nuestro bello Zacatecas que dan forma a una serie de postales impresionantes.

Basta con pasar la presa de Chilitas en la capital para empezar un recorrido por la parte la parte trasera de la Sierra Fría.

Ahí en kilómetros de carretera se puede ver la tierra roja y el bello cielo zacatecano con su semidesierto. Entre pastizales color paja que crecen alto.

| Foto: David Castañeda.

También se pueden ver vacas pastando con tranquilidad y algunas ruinas de chozas que nos dan cuenta de que ahí a las horillas hay vida y gente viviendo lejos del ruido de la ciudad.

Se recorre el Tepetate La Purísima,  y otros parajes hasta recorrer Enrique Estrada, y llegar a Genaro Codina.

Entre esta vista rural uno se pierde mirando las bellas montañas y cerros que se yerguen a lo lejos y que nos acompañan en el recorrido del coche.

| Foto: David Castañeda.

Un paisaje invernal

Tal como pintados en el horizonte más adelante se ve emerger señas de la ciudad entre ellos los molinos de viento de energía eólica gritando por las corrientes de aire que son frecuentes en Zacatecas.

Cabe mencionar que en la estación de invierno en la que estamos solo hay tonos marrones y algunos verdes, sin embargo,  en tiempo de lluvia y primavera los parajes son inimaginables.

Mirando los tonos de naturaleza seca y muerta se adivina que luego del invierno vendrá una primavera que lo teñirá toso de un exuberante verde brillante.

| Foto: David Castañeda.

Las vacas serán más gordas comiendo abundantemente la yerba, y por ahora solo  está la vista a este hermoso paisaje, lleno de follaje muero que nutrirá la tierra.

Y como quien no quiere siempre hay algo que ver cuando uno está de paso manejando a las afueras de la capital, dándose un cambio de aires que buena falta hace de vez en vez.

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