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26 de septiembre

26 de septiembre

El Recreo: Improductividad programada

México padece los estragos de un poder legislativo omiso cuya improductividad es el trasfondo de crisis institucionales de todo tipo.
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José Luis Medina Lizalde
José Luis Medina Lizalde.

Aunque regularmente la omisión causa tanto o más daño que la acción vivimos condicionados para evaluar los efectos de las acciones y mantener en un segundo plano las omisiones. La severa crisis desatada la semana que recién terminó en el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación puede analizarse a partir de que México padece los estragos de un poder legislativo omiso cuya improductividad es el trasfondo de crisis institucionales de todo tipo que se traducen en ineficiencia programada.

José Luis Vargas es removido sin sustento en un procedimiento legal, el vacío a ese respecto agudiza el deterioro del órgano constitucional de arbitraje de lo electoral, colocándolo bajo una presidencia con legitimidad ensombrecida. Solo el acuerdo entre los 7 magistrados de la Sala Superior que conforman la cúpula podrá dar viabilidad a una solución de emergencia que permita el desahogo de litigios del aún inconcluso proceso electoral, a lo mejor por la vía del tercero en discordia y una lista de acuerdos básicos de coexistencia entre partes confrontadas, aunque el problema de fondo solo admite un tratamiento: Una reforma electoral integral que llene vacíos dejados y que atienda realidades hasta ahora soslayadas.

La improductividad legislativa es funcional a intereses creados, por eso se reproduce la inercia que hace tan insatisfactoria la trayectoria de un poder que compite como tortuga con la realidad que corre a velocidad de liebre.

Las legendarias “congeladoras” contienen miles de iniciativas de ley que no se dictaminan, sucede en las cámaras del Congreso de la Unión y en las legislaturas locales. Las comisiones legislativas sesionan al ritmo dictado por cada Presidente de comisión, las hay que sesionan para instalarse y nunca más cumplen su tarea debido a que sus integrantes no son convocados o a que no atienden la convocatoria.

Otro signo de esterilidad legislativa es la violación de los plazos que se autoimponen los legisladores como se acredita con la inexistencia de la ley reglamentaria de revocación o ratificación de mandato cuya primera realización está prevista para marzo del 2022 y que en la reforma que le da viabilidad constitucional se fijó un plazo que se venció en 2020, en Zacatecas tenemos el caso del órgano de control interno de la propia Legislatura que debió concretarse en Marzo de 2019 pero que en esta legislatura se decidió incumplir en aras de la discrecionalidad en el gasto.

Beneficiarios de la parálisis

La esterilidad parlamentaria opera en beneficio de Mauricio Toledo y Saúl Huerta, ambos legisladores federales, y del fiscal del estado de Morelos, la convocatoria a sesión extraordinaria para retirarles el fuero es tortuosamente pospuesta por los chantajes entre bancadas.

El voluminoso el expediente de rezagos desatendidos por el Legislativo no solo se debe a cálculos políticos, la programación anual de ese bien público que es el tiempo legislativo facilita que los diputados y senadores dispongan de tiempo para cursar posgrados, viajar, escribir libros, atender el rancho, tejer alianzas etc. Los períodos de receso mandan de vacaciones prolongadas a la mayoría de legisladores quedando de guardia una minoría con agenda muy relajada.

La improductividad legislativa programada se desarrolló potenciando los rasgos autoritarios de un régimen que históricamente dispuso de una y mil formas de imponer la voluntad de una cúpula que formalmente interactúa con la lógica de la División de poderes pero que en la vida real solo cabildea y negocia con poderes fácticos, lo que explica el hecho de que el poder legislativo no sea vanguardia sino retaguardia del cambio social.

Para poner al día a las instituciones públicas es necesario gestar cambios desde la base social y ya no más desde la cúspide de la pirámide, por eso la ventilación pública del funcionamiento de los órganos de estado, de los actores relevantes, de la idoneidad de las normas y decisiones, debe conducir al involucramiento de la ciudadanía, por eso la importancia de consolidar en la mente de los mexicanos los mecanismos de la consulta no solo en la dimensión ciudadana sino en los sindicatos, cámaras del sector privado y partidos políticos que tienen en común líderes que en su nombre hablan y deciden sin consultar a los que teóricamente representan.

¿Es mucho pedir?

Las elevadas remuneraciones que perciben diputados y senadores nos da derecho a legisladores de tiempo completo, íntegramente dedicados a sus tareas institucionales.

No hay eficaz sanción para las faltas a sesiones y comisiones, tampoco por desacato a sus propios decretos, tampoco reconocimiento para la minoría que cumple.

Mientras esas prácticas permanezcan impunes, el poder legislativo seguirá vegetando muy lejos del brillo parlamentario del Siglo XIX.

La #Cuartatransformación es una puesta al día de las instituciones públicas que requiere de un poder legislativo que se mueva a mayor velocidad.

Nos encontramos el jueves en Recreo
@luismedina[email protected]

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