

Obispo de Zacatecas, Monseñor Sigifredo Noriega Barceló, | Foto: Cortesía
Durante la celebración de Pentecostés, Sigifredo Noriega Barceló invitó a los fieles a descubrir su vocación, poner sus talentos al servicio de la comunidad y reconocer la presencia de Dios en las actividades diarias.
ZACATECAS.- En el marco de la celebración de Pentecostés, el obispo de la Diócesis de Zacatecas, Sigifredo Noriega Barceló, exhortó a los fieles católicos a reflexionar sobre el sentido de su vida y la responsabilidad que cada persona tiene de servir a los demás desde su realidad cotidiana.
Durante la homilía dominical celebrada en la Catedral Basílica de Zacatecas, el prelado destacó que la acción de Dios no se manifiesta únicamente en acontecimientos extraordinarios, sino también en los momentos más sencillos de la vida diaria, donde las personas construyen relaciones, enfrentan desafíos y fortalecen su fe.
Ante decenas de asistentes, Noriega Barceló explicó que la Iglesia presenta de manera gradual el mensaje del Evangelio a lo largo del año litúrgico para que los creyentes puedan comprenderlo, asimilarlo y aplicarlo en su vida cotidiana.
Asimismo, señaló que el llamado “tiempo ordinario” dentro del calendario litúrgico no representa una etapa sin relevancia espiritual. Por el contrario, afirmó que constituye una oportunidad permanente para crecer en la fe, fortalecer la esperanza y reconocer la presencia de Dios en cada jornada.
Durante su reflexión, el obispo invitó a los zacatecanos a cuestionarse de qué manera pueden contribuir al bienestar de quienes los rodean. En ese sentido, destacó que toda persona posee talentos y capacidades que pueden ponerse al servicio de la comunidad para generar cambios positivos.
“Cada ser humano tiene una misión que cumplir y una vocación que descubrir”, expresó al referirse a la importancia de asumir compromisos que favorezcan la convivencia, la solidaridad y el apoyo mutuo.
Además, explicó que el Espíritu Santo impulsa a los creyentes a salir de la indiferencia, compartir sus dones y construir puentes de unidad en medio de una sociedad que enfrenta múltiples desafíos.
Noriega Barceló recordó que la experiencia cristiana se vive diariamente en espacios como la familia, el trabajo, la escuela y la convivencia social. Por ello, llamó a los fieles a mantener una actitud de apertura, generosidad y servicio.
Finalmente, exhortó a la comunidad zacatecana a dejarse guiar por el Espíritu Santo para convertirse en agentes de reconciliación, esperanza y fraternidad, contribuyendo desde sus acciones cotidianas a la construcción de una sociedad más solidaria y humana.