

Bañuelos llamó a fortalecer las políticas públicas orientadas a garantizar el acceso universal al agua potable segura y de calidad.
GUADALUPE.- La senadora Geovanna Bañuelos solicitó a la Secretaría de Salud y a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales realizar estudios, evaluaciones y acciones preventivas ante los posibles riesgos a la salud humana derivados de la ingesta de micro y nano plásticos presentes en el agua embotellada.
Mediante un punto de acuerdo presentado ante la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, la legisladora por Zacatecas llamó a fortalecer las políticas públicas orientadas a garantizar el acceso universal al agua potable segura y de calidad, así como a impulsar alternativas sostenibles que reduzcan la dependencia del consumo de agua envasada en plásticos de un solo uso, con el objetivo de proteger tanto la salud pública como el medio ambiente.
Asimismo, Bañuelos pidió a la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) y a la Comisión Nacional del Agua (Conagua) desarrollar, actualizar e implementar criterios técnicos, métodos de medición y lineamientos regulatorios que permitan identificar, cuantificar y limitar la presencia de micro y nano plásticos en el agua embotellada que se comercializa en el país.
En el documento inscrito en la Gaceta Parlamentaria, la vicecoordinadora del Grupo Parlamentario del Partido del Trabajo subrayó que el acceso al agua potable segura constituye un derecho humano fundamental reconocido en el artículo 4° de la Constitución, por lo que su calidad es un asunto de interés público que requiere atención permanente del Estado.
La senadora advirtió que las deficiencias históricas en infraestructura hidráulica y las desigualdades territoriales han favorecido el consumo masivo de agua embotellada, lo que a su vez ha incrementado el uso de envases plásticos y la generación de residuos.
Citó evidencia científica que señala que el consumo habitual de agua embotellada expone a las personas a mayores cantidades de micro y nano plásticos, los cuales pueden ingresar al torrente sanguíneo y provocar inflamación, alteraciones hormonales, problemas reproductivos y posibles daños neurológicos.
Finalmente, Geovanna Bañuelos sostuvo que el Estado debe actuar de manera preventiva y garantizar que el derecho humano al agua se ejerza con calidad, seguridad y equidad, sin quedar sujeto a la capacidad de compra ni a riesgos invisibles para la población.