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24 de enero

24 de enero

La recesión se prolongará a 2020

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Luis Enrique Mercado.

Desde enero del 2019, en este mismo espacio dijimos que “no hay forma de que la economía mexicana crezca en este año;” y para junio, publicamos que “la recesión es inevitable.”

Y es que ya para entonces el Presidente de la República había cancelado el NAIM, el Paquete Económico 2019 había sido aprobado con bases de exagerado optimismo, la inversión pública se presupuestó a la baja y la privada venía cayendo, los programas sociales indicaban el uso electoral del dinero público y el mensaje presidencial era claramente anti empresarial.

Los datos de INEGI confirman el pronóstico. El año pasado la economía terminó con un decrecimiento de menos 0.1% y en caída libre trimestre tras trimestre. 1.2% en el primer trimestre, menos 0.9% en el segundo, menos 0.3% en el tercero y menos 0.5% en el cuarto.

Luego de tres trimestres de cifras negativas se llama recesión; si se quiere, recesión ligera, pero recesión.

Ahora, los pronósticos para este año repiten el optimismo con el que se veía 2019. La Secretaría de Hacienda dice que creceremos 1.7%, Banco de México dice que entre 0.5 y 1.5% y los analistas privados promedian su pronóstico en algo así como 1 por ciento.

Como se ven las cosas, lo más seguro es que la economía no solo no crezca, sino que la recesión se profundice. Y hay muchas razones para eso.

Si el rumbo no solo no se corrige sino que se profundiza con episodios como los de la rifa del avión y la extorsión a los empresarios para que compren boletos para dicha rifa, representado en dinero y si los ingresos públicos se siguen debilitando, simplemente la inversión no se recuperará y sin inversión, el crecimiento es imposible.

Para que la economía mexicana dé la vuelta y empiece a crecer al raquítico 2% de promedio histórico, las cosas deben hacerse diferente.

Todo indica, sin embargo, que el Primer Mandatario insiste en que vamos bien y como ahora, el Secretario de Hacienda vuelve a ser una figura decorativa como lo fue con Luis Echeverría, pues simplemente el comportamiento económico, cuando mucho, seguirá igual.

Sin embargo, la realidad es que las expectativas no son buenas.

La confianza de los inversionistas se está deteriorando a nivel mundial, el coronavirus está asustando a los mercados, las cifras de Pemex en 2019 lastran a la economía mexicana y las ocurrencias diarias no son el mejor indicativo para prever una recuperación.

Lo más seguro es que la economía mexicana evolucione con cifras negativas y que completemos un segundo año con decrecimiento.

*Twitter @jerezano52

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