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Recientes reconocimientos de fallas en el Insabi han llevado a la implementación del IMSS-Bienestar desde 2022.
El Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi) sufre intensas críticas debido a la drástica disminución en la atención médica financiada por el gobierno durante la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador.
Desde el inicio de su gestión, el financiamiento para tratamientos de cáncer de mama, cérvico uterino e infantil ha experimentado una reducción progresiva hasta la eliminación total de tratamientos pagados en 2021, que previamente eran responsabilidad del Insabi.
Esta estrategia de salud, concebida para proporcionar servicios médicos gratuitos y universales, la califican como fallida, dejando a muchos pacientes en situaciones desesperadas y con acceso limitado a tratamientos vitales.
Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), los tratamientos de quimioterapia en hospitales privados han aumentado en un alarmante 98.5% desde el primer año de la administración de López Obrador, marcando un contraste drástico respecto a los años anteriores.
Este cambio ha resultado en un incremento significativo en los costos médicos para los ciudadanos mexicanos, como lo evidencia la Encuesta Nacional Ingreso Gasto de los Hogares (ENIGH), que reporta un aumento del 39% en el gasto ciudadano en medicinas durante 2022 en comparación con 2018. Esta carga financiera afecta desproporcionadamente a los sectores más vulnerables de la sociedad.
A la decisión de eliminar el Seguro Popular, un mecanismo establecido para financiar tratamientos costosos durante tres administraciones anteriores, se le criticó como un error estratégico.
El Insabi, concebido como su reemplazo, no ha cumplido con su promesa inicial de asegurar el acceso universal y gratuito a la salud, dejando áreas críticas de atención médica desprotegidas y exacerbando la crisis para los pacientes con enfermedades graves.
Las protestas por el desabasto de quimioterapias y otros medicamentos esenciales han sido frecuentes, mientras el presidente López Obrador ha defendido la transformación del sistema de salud, comparándolo con modelos internacionales como el de Dinamarca.
Sin embargo, recientes reconocimientos de fallas en el Insabi han llevado a la implementación del IMSS-Bienestar desde 2022, con el objetivo de centralizar y mejorar los servicios de salud en el país.