|  

Edición
Impresa

17 de octubre

17 de octubre

¿Será dividido Facebook después de tantos escándalos?

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email
Eduardo Ruiz-Healy.

En 2004, cuando tenía 19 años y estudiaba ciencias de la computación en la Universidad de Harvard, Mark Zuckerberg fundó Facebook para que los estudiantes relacionaran los nombres con las fotos de sus compañeros de clase.

Ocho años después, con 1200 millones de usuarios alrededor del mundo, Facebook lanzó sus acciones al mercado.

Hoy, Zuckerberg, ahora de 37 años, es dueño de alrededor del 12% de las acciones de la empresa, y hasta ayer, de acuerdo con la revista Forbes, su fortuna ascendía a los 119 400 millones de dólares, convirtiéndolo en el sexto hombre más rico del mundo.

Como tantas personas exitosas y adineradas, Zuckerberg es adorado por sus partidarios y detestado por sus detractores. Su problema es que con el paso de los años, los primeros han ido disminuyendo y los segundos han aumentado. Debido a tanta animadversión, él solo ha sido capaz de lograr lo que muchos creían imposible en el polarizado ambiente político estadounidense: unir a demócratas y republicanos contra él y su empresa, valuada hoy en aproximadamente un billón de dólares.

Durante muchos años, él y su empresa han estado involucrados en diversos escándalos. El más reciente ocurrió el lunes pasado cuando durante seis horas estuvieron interrumpidas sus principales plataformas: Facebook, Instagram y WhatsApp. Dicha interrupción le costó a la compañía unos 164 000 dólares por minuto en ingresos, una caída en el precio de sus acciones que borró más de 40 000 millones de dólares en capitalización de mercado y le costó personalmente a Zuckerberg unos 6000 millones de dólares.

Pese a los escándalos, Facebook tiene ahora 3500 millones de usuarios en el mundo.

No le afectó mucho cuando se supo que hackers rusos habían usado la plataforma para interferir en las elecciones presidenciales de Estados Unidos en 2016, tampoco sus violaciones a la privacidad de sus usuarios, sus adquisiciones de empresas que podrían convertirse en sus competidoras, su desinterés para prevenir la diseminación de información falsa y mensajes de odio a través de sus plataformas, los daños psicológicos que sus plataformas, en especial Instagram le causan a adolescentes y niños que en principio no deberían ser usuarios.

Durante la última semana, una exejecutiva de Facebook fue entrevistada en el programa 60 Minutes y compareció ante una subcomisión del Senado estadounidense. En ambas ocasiones, con pruebas, demostró que para Zuckerberg las utilidades están por encima del bienestar de sus usuarios y de la misma democracia de su país.

Facebook y su fundador son cada vez más ricos a pesar de que la empresa ha sido objeto de boicots publicitarios, llamadas virales para que los usuarios abandonen sus plataformas, acusaciones de derechos civiles y una sanción récord de la Comisión Federal de Comercio (FTC) por fallas en la privacidad.

Zuckerberg se ha salido siempre con la suya y tal vez por eso continúa violando las leyes.

Después de los eventos de los últimos días podemos suponer que ya se le acabó la suerte. En el Congreso de EEUU crece el número de legisladores que creen que Facebook debe ser dividido en diversas empresas independientes y que las redes sociales deben ser estrictamente reguladas por organismos especializados. ¿Ocurrirá tal cosa?

Don`t copy text!