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26 de octubre

26 de octubre

¿Ramírez Puga? En Oaxaca se preguntan ¿por qué?, ¿por qué?, ¿por qué?

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Eduardo Ruiz-Healy.

En Oaxaca todos se preguntan qué hace Héctor Pablo Ramírez Puga al frente de la Comisión Estatal del Agua (CEA) del estado.

Y se lo preguntan porque son ampliamente conocidos los negocios que durante años ha realizado aprovechando los cargos públicos que ha ocupado.

Entre 2012 y 2018, durante el corrupto sexenio de Enrique Peña Nieto, fue director de Liconsa, la empresa lechera de participación estatal mayoritaria, y su gestión se caracterizó por diversos actos de corrupción.

Mexicanos contra la Corrupción documentó cómo uno de sus protegidos, Óscar Martínez Pedroza, que en 2014 era el Subgerente de Administración y Finanzas del Programa de Abasto Social de Liconsa en Guanajuato, intervino directamente para favorecer a una empresa transportista propiedad de tíos de su esposa con contratos por 27 474 000 pesos.

Lo peor del caso es que después de que Martínez Pedroza fue cesado tras comprobarse sus actos de corrupción, a otra empresa de sus familiares le dieron contratos por asignación directa por 106 millones de pesos.

Una consulta vía Google arroja decenas de resultados que dan cuenta de muchas denuncias de las transas que supuestamente se realizaron en Liconsa por Ramírez Puga y varios de sus colaboradores.

En Oaxaca también se preguntan por qué Ramírez Puga está a cargo de la CEA, pues es ampliamente conocido el hecho de que, como director de Comunicación Social durante el gobierno de Ulises Ruiz (2004-2010), se encargó de diseñar y dirigir diversas campañas de desprestigio contra el exgobernador José Murat (1998-2004), padre del actual mandatario Alejandro Murat Hinojosa y antecesor de Ruiz en el cargo.

Y más se preguntan por qué se le dio el cargo si es ampliamente sabido que hizo muchos negocios durante el sexenio de Ulises Ruiz.

En el número correspondiente al 16 de agosto del semanario El Correo de Oaxaca se da cuenta de algunos de estos negocios:

1. Al convertirse en titular de Comunicación Social logró que el presupuesto de esa dependencia aumentara en 471%.

2. Ramírez Puga pidió una serie de ampliaciones del presupuesto de la dependencia a su cargo, desde 57 millones de pesos hasta llegar a 327 millones.

3. Parte de esos 327 millones de pesos fueron a parar a empresas fantasmas como Intoctur, SA de CV, que recibió 21 720 000 pesos por concepto de publicidad; Rocke Sade, SA de CV, que firmó un acuerdo publicitario por 10 610 000 pesos; Mitroviq, que obtuvo 18 751 000 pesos, también por publicidad; el periódico El Extra de Oaxaca, propiedad del padre de Ramírez Puga, que obtuvo 58 901 129 pesos por publicidad.

Las empresas arriba anotadas son fantasmas porque en el domicilio de Intoctur hay una edificación en donde nunca ha estado la empresa; en la de Rocke Sade hay una casa particular en donde nadie la conoce; y en la de Mitroviq también hay una casa en que se rentan habitaciones y opera un consultorio dental. El Extra de Oaxaca no lo leía ni su dueño, que acabó siendo millonario gracias a que su hijo le dio casi 60 millones de pesos del erario.

“La política crea extraños compañeros de cama”, decía Winston Churchill, y ninguna es tan extraña como la que hoy une a Héctor Pablo Ramírez Puga con el hijo de quien fue el blanco de tantos de sus ataques.

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