

Carlos Martin Vásquez Diaz
A propósito de las Jornadas Candelario Huízar les comparto un poco del maestro Alejandro Barrañón.
Cómo ya les he compartido en otras ediciones de esta breve columna, aunado al apoyo del maestro Daniel Escoto, hubo una persona de la que recibí respaldo para poder integrarme a la Licenciatura en Música de la Unidad Académica de Artes de la UAZ, este fue Alejandro Barrañón, quién en ese momento era el director de dicha unidad.
En aquel momento, lo conocí como parte de la administración, y con gran desconocimiento, que era un pianista notable de la escena musical en México. Durante esa estancia en mis estudios, pude convivir con el Maestro Alejandro y aprender de él en la materia de música del Siglo XX. Dónde nos llevó, mediante la exploración a conocer diversas propuestas musicales fuera de lo que habitualmente se enseñaba en el ámbito clásico-académico, con ello a tomar riesgos en la música y un poco a romper las reglas, naturalmente después de conocerlas y de ser posible dominarlas.
Del maestro deben saber que es un pianista muy destacado, profesor y Concertista del Instituto Nacional de Bellas Artes, lo último que no es cosa menor. Su trabajo, abarca una serie de interpretaciones y grabaciones de gran relevancia y responsabilidad artística, todo esto que lo ha hecho acreedor a diversos premios importantes y a la Medalla al Mérito Musical «Candelario Huízar» en el 2025.
Recientemente, pude seguir de cerca su proceso en la interpretación de la obra «Scherzo» del compositor jerezano a quien se dedican las jornadas. Me tocó ser un poco intermediario entre el maestro y José Luis Segura Maldonado, otro gran personaje que aprecio y que su trabajo es siempre curioso y serio en torno a la música. Esta mediación, consistió mucho en mi culpa, ya que en mi memoria de aflojaba una charla que dio José Luis en las Jornadas Candelario Huízar del 2020, aquella que hicimos mediante plataformas digitales, donde él nos habló de la obra antes mencionada y su investigación que concluía en una reunión edición de dicha composición para piano.
Tener la oportunidad de conocer el proceso del maestro Barrañón, fue un privilegio. Alguna vez dijo el director coreano Jooyong Ahn: Alejandro es un tesoro nacional. Hoy quiero invitarlos a conocer el trabajo pianístico de este ejecutante, mismo que pueden encontrar por fortuna, en las plataformas digitales de su preferencia. En particular, les recomiendo el disco de Carlos Chávez Hacia una nueva música.