

Foto: Ángel Martínez.
La CANACO celebró su primer centenario de vida con una jornada que fusionó la modernización de su infraestructura y el rescate de la memoria colectiva del municipio.
FRESNILLO.- El comercio en Fresnillo es mucho más que transacciones financieras o registros contables; es la historia viva de familias enteras, de cortinas levantadas al amanecer y de la palabra empeñada como el valor más sagrado.
Bajo esta premisa de identidad y arraigo, la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de Fresnillo (CANACO) celebró su primer centenario de vida con una jornada que fusionó la modernización de su infraestructura y el rescate de la memoria colectiva del municipio.
El evento central de esta conmemoración histórica fue la presentación del libro “De Fresnillo se dice que… Anecdotario Comercial”, una obra de la autoría del reconocido comerciante local Don Lorenzo Rivas Valle.
El texto se convierte desde ahora en un testimonio invaluable que recupera relatos, personajes, ingenio y sucesos que marcaron la vida cotidiana del comercio del Mineral entre las décadas de los 50 y los 90 del siglo XX.
Durante su intervención, Arturo Azúa Sánchez, presidente de CANACO Servytur Fresnillo, enfatizó que para el organismo es un orgullo impulsar obras que promuevan el sentido de pertenencia. Señaló que en cada rincón del centro de la ciudad existen narraciones que definen la esencia de la paciencia, la ética y la vocación de servicio del comerciante fresnillense.
La obra de Rivas Valle plasma cómo el comercio ha caminado de la mano con la minería y el crecimiento demográfico, consolidándose como el verdadero motor social y económico de la región a lo largo de las generaciones.
”Hablar de Fresnillo es hablar de trabajo y de negocios familiares”, destacó Azúa Sánchez, al referirse a la importancia de salvaguardar el alma de la ciudad a través de las vivencias de quienes la construyeron desde sus mostradores.
En el marco de este emotivo rescate cultural, la Cámara también cortó el listón de la reinauguración de sus remodeladas instalaciones.
Este cambio físico simboliza una nueva etapa de fortalecimiento para una institución que alcanza sus 100 años de existencia mirando al futuro, con el compromiso renovado de respaldar a las micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes), así como a los prestadores de servicios locales.
