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26 de septiembre

26 de septiembre

Déficit de cultura de la institucionalidad

La modalidad de analfabetismo político gobernante se ha enraizado en Zacatecas de manera preocupante.
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José Luis Medina Lizalde
José Luis Medina Lizalde.

Hay muchas atrofias y tensiones evitables al seno de los gobiernos que tienen origen en el déficit de cultura institucional de los ocupantes de puestos públicos de mando, semejante modalidad de analfabetismo político gobernante se ha enraizado en Zacatecas de manera preocupante y en el actual período de espera del cambio emanado del proceso electoral, se manifiesta con las diversas aseveraciones mediáticas en el sentido de que a los presidentes municipales pertenecientes al bloque del gobernador electo se les anuncia que será él quien designe titulares de seguridad pública, de desarrollo social, dicen algunos, y de desarrollo económico dicen otros, lo cual significa una invasión de atribuciones contrarias el orden constitucional más  elemental.

Invadir esferas está en el ADN de los políticos forjados en la cultura dominante asociada al largo predominio del PRI en la vida nacional, lo preocupante es que el tratamiento periodístico presenta estas presuntas intenciones como normales, como si fueran legítimas y legales, favoreciendo la prevalencia de disfuncionalidades que tanto han pospuesto el desarrollo de Zacatecas en todos los órdenes, al grado tal que el arranque estelar de los primeros cien días del siguiente gobierno consista en dotar del urgente mantenimiento a la red carretera estatal y quizás en la tramitación de nuevos proyectos.

Hace más de 10 años constaté el déficit de cultura institucional en ocasión de una invitación a comparecer a la Legislatura de la Presidenta honoraria del DIF, licenciada Lucía Alonso Reyes, dónde recibió un trato como si no fuera honoraria y en un ambiente de servilismo más acentuado que cuando acuden otros funcionarios, su condición de hermana del entonces soltero Gobernador Miguel Alonso le valió para que el que debió haber sido citado a comparecer, el licenciado Héctor Pastor, operara como eficaz asesor de la compareciente suministrándole tarjetas con la información que evitara que la agarraran en curva, lo que más me impactó es que ningún diputado, ningún partido político y ningún medio de comunicación reparara en la evidente demostración de analfabetismo institucional, mismo que  ahora se advierte ante la hipótesis de que un gobernador le imponga funcionarios  a un ayuntamiento con status de autonomía constitucional.

Atrofia de la cosa pública

El déficit de cultura de la institucionalidad ha producido gobiernos progresivamente más débiles, con muchos tornillos sueltos y con una mentalidad de adolescencia dependiente del Gobierno Federal frente al cual tampoco se asumen los límites institucionales si del centro invaden atribuciones. La debilidad es impotencia ante los problemas del presente, particularmente el de la inseguridad.

Con fracciones parlamentarias que carecen del derecho a nombrar coordinador por cuenta propia, el poder legislativo no tiene la capacidad de nombrar Secretario General y Tesorero de la Legislatura sin el visto bueno del titular de otro poder, el gobernador en turno.

Así las cosas, los zacatecanos seguimos integrando con otras entidades la parte más atrasada en crecimiento y desarrollo, víctimas de una atrofia institucional que nos hace envidiar lo que a simple vista se ve en Aguascalientes o Querétaro y a preguntarnos que tienen ellos que no tengamos nosotros.

El gobernador Alejandro Tello no tiene temperamento que lo impulse a someter, a subordinar lo que no le corresponde, él se coloca en el extremo opuesto. No reivindica sus atribuciones en aras del interés general que representa

Es evidente que ya no toma decisiones, un ejemplo de ello lo encontramos en el comentario de Alejandro Wong en el Run run de ayer que publica este diario, cuando dice: ”David Monreal y su equipo de recepción ya anotaron un gol.  Sin haber tomado posesión del gobierno del estado lograron detener una compra por presuntas irregularidades. Ese proceso se va a posponer hasta que el fresnillense esté en el poder.”

La compra de uniformes para la policía estatal y Metropol suscitó la queja de un proveedor, no ante la Secretaría de la Función Pública o la Auditoría Superior del Estado sino ante el equipo de recepción nombrado por el gobernador electo que “metió gol” ¿Así o más patético?

Urge entenderlo

Si entendemos, como se nos enseñó en las aulas, que el Estado es la sociedad organizada podemos valorar la importancia del proceso de transformación de las instituciones públicas que promueve el Presidente de la República.

Existen múltiples visiones que a diario se someten a debate  pero todas parten del principio básico que lo que se instituye se respeta, que el reparto de facultades, competencias, atribuciones y obligaciones de órganos de estado se diseña para cumplir los grandes objetivos de la sociedad, cuando se vulnera el orden institucional mediante interferencias en tiempo y espacio se vulnera a la sociedad entera, la clase política zacatecana debe superar su analfabetismo político-institucional

El virus de lo faccioso destruye.

Nos encontramos el lunes en Recreo

[email protected] – @luismedinalizalde

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