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Philippe Bianchi, padre del fallecido piloto francés Jules Bianchi, denunció el robo del último karting que utilizó su hijo.
ZACATECAS. – El mundo del automovilismo se vio sacudido por una noticia que ha generado indignación y tristeza entre aficionados y pilotos: Philippe Bianchi, padre del fallecido piloto francés Jules Bianchi, denunció el robo del último karting que utilizó su hijo antes de iniciar su camino definitivo hacia el automovilismo profesional.
El hecho fue dado a conocer a través de un mensaje en redes sociales, dirigido con profundo sentimiento a lo que describió como su “familia del karting”. En su publicación, explicó que el robo ocurrió durante la noche y que los responsables sustrajeron nueve chasis JB17 Forever, así como los mini karts pertenecientes a sus nietos.
Entre el material robado, Philippe Bianchi destacó especialmente la desaparición de un KZ 125 modelo ART GP, el último kart con el que Jules Bianchi compitió antes de dar el salto a categorías superiores.
“Más allá del valor económico, lo que realmente duele es el valor sentimental”, expresó, al subrayar que se trata de piezas íntimamente ligadas a la historia y formación del piloto.
Ese kart no era solo una máquina: representaba el cierre de una etapa fundamental, donde Jules comenzó a construir el talento que años después lo llevaría a la Fórmula 1, consolidándose como una de las mayores promesas de su generación.
La denuncia no tardó en generar eco dentro del paddock internacional. Uno de los primeros en manifestar su apoyo fue Charles Leclerc, amigo cercano de la familia Bianchi y figura clave en la Fórmula 1 actual, quien compartió el mensaje en sus redes sociales para ampliar el alcance del llamado.
Leclerc ha reconocido en múltiples ocasiones la influencia de Jules en su carrera deportiva y personal, por lo que su respaldo público volvió a evidenciar el fuerte lazo que los une, dentro y fuera de las pistas.
Jules Bianchi debutó en la Fórmula 1 en 2013 con el equipo Marussia y firmó una actuación histórica en el Gran Premio de Mónaco 2014, donde logró los primeros puntos del equipo. Meses después, un grave accidente bajo la lluvia en Suzuka marcó el inicio de una dura batalla que culminó con su fallecimiento en julio de 2015, a los 25 años.
A más de una década de su partida, su legado permanece intacto: en los homenajes, en el respeto del paddock, en el dorsal 17 retirado y en los recuerdos materiales que simbolizan sus inicios.
Para la familia Bianchi, este robo va más allá de un delito común. Representa una herida profunda en la memoria de Jules y en el legado que dejó al automovilismo.
Ahora, confían en que la misma comunidad que nunca lo ha olvidado sea la que ayude a recuperar una parte invaluable de su historia, con la esperanza de que estos objetos regresen al lugar al que pertenecen.