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El Güero demuestra que vender sano es un Deleite

El Güero demuestra que vender sano es un Deleite

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   |  3 diciembre, 2019

El Güero demuestra que vender sano es un deleite 1

Empezó con los jugos, pero ahora tiene muchos productos que ofrecer hasta a domicilio. Foto: Carlos Montoya.

GUADALUPE.- Hace 9 años Édgar Eduardo Rodríguez Venegas y su esposa Araceli Carrillo comenzaron a vender jugos naturales en Zóquite y con mucho esfuerzo lograron consolidarse.

La pareja originaria de la comunidad de Guadalupe tuvo que tocar muchas puertas y hasta entregar sus productos a domicilio en la comunidad con tal de estar en el gusto de los clientes.

Tal fue su éxito que actualmente ya tienen su juguería a la que bautizaron con el nombre de Deleite y que representa el sustento de su familia.
A sus dos hijos los han sacado adelante gracias a la pasión que le han puesto a su trabajo.

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Uno de los antojitos más solicitados son las tortas. Foto: Carlos Montoya.

 

Un tesoro de jugos

A Guadalupe llegaron para quedarse definitivamente hace 5 años, que es el mismo tiempo que tiene su establecimiento, ubicado en la avenida La Condesa en el fraccionamiento Valles del Conde.

En el local el Güero, como le conocen sus clientes y amigos, aún mantiene como trofeo el exprimidor de acero con el que empezó a hacer sus primeros jugos.

Ahora, se siente orgulloso de tener la única máquina que importó desde Asia, la cual corta y exprime las naranjas de una forma automatizada lo que incide directamente en el servicio exprés que ofrece a sus clientes.

“Nosotros empezamos a vender jugos en Zóquite, e íbamos tocando de casa en casa para venderlos y luego la gente nos los empezó a pedir y les ofrecíamos el servicio a domicilio,” comentó Édgar.

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Su orgullo es la exprimidora de jugo automática que trajo desde Asia. Foto: Carlos Montoya.

El originario de Zóquite en la actualidad sigue entregando jugos a domicilio, pues a la par que su juguería ha crecido, su materia prima también.
Excelente servicio hasta la puerta de tu casa.

Es así como puede llevar en motocicleta la amplia bajara de productos que vende siempre con la mayor frescura hasta la puerta de su casa u oficina.
El Güero, de 29 años recién cumplidos, terminó la secundaria y “abierta,” dijo entre risas; sin embargo, a lo que él siempre estuvo acostumbrado fue a trabajar.

Por ello, antes de dedicarse a los jugos trabajó como ayudante de cocina en un restaurante de la zona metropolitana, pues siempre le gustó ganarse sus cosas con el sudor de su frente.

Ahora, junto con su esposa Araceli, tratan de darles el mejor ejemplo a sus dos niños y para ello se esfuerzan diariamente trabajando desde las 6 de la mañana hasta las 2 de la tarde y de esta manera nada les falte.

“Lo que más me gusta de mi trabajo es la rapidez con la que atiendo a mis clientes, eso los hace irse contentos para que después regresen,” señaló Edgar.

 

Variedad que impresiona

El Güero no solo vende jugos sino lonches, malteadas, licuados, biónicos, cocteles de fruta, tamales, entre muchas otras opciones.

Asimismo, no se olvida del compromiso social que tiene su negocio y en este caso más con el medio ambiente, pues sabe de la basura que genera a partir del plástico.

Por ello, además de que compra productos biodegradables, una de las alternativas que le sugiere a sus clientes es que se lleven el recipiente adecuado para lo que van a consumir.

Es así como el Güero y Araceli se gana la vida, haciendo lo que más les gusta que es servir a sus clientes que, para ellos, representan lo más importante de su negocio que está consolidado como una auténtica juguería, que ofrece un servicio completo y nutritivo.

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El negocio de los tamales también rinde sus frutos en el Fraccionamiento Valles del Conde. Foto: Carlos Montoya.
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