

Foto: Cortesía.
Monseñor Joseph Spiteri recorrió sitios emblemáticos del municipio, reconoció la identidad religiosa de la comunidad y recibió un crucifijo de plata elaborado por artesanos guadalupenses.
GUADALUPE.- El Nuncio Apostólico en México, Monseñor Joseph Spiteri, expresó su admiración por la riqueza histórica, arquitectónica y espiritual de Guadalupe durante una visita oficial al Pueblo Mágico, donde reconoció la fortaleza de sus tradiciones religiosas y el equilibrio que mantiene con su desarrollo económico.
El representante del Vaticano y del Papa León XIV realizó un recorrido por algunos de los espacios más emblemáticos del municipio acompañado por el presidente municipal, Pepe Saldívar, y la presidenta honorífica del DIF Municipal, Paulina Hernández.

Durante la visita, la comitiva recorrió el Jardín Juárez, el Convento de Guadalupe y la Casa de Cultura Municipal, donde conoció parte de la historia local y de las tradiciones que han dado identidad al municipio a lo largo de los años.
“A mi esposa, a su servidor y al pueblo de Guadalupe nos da mucho gusto tenerlo con nosotros; nos sentimos bendecidos y honrados con su presencia”, expresó el alcalde durante el acto de bienvenida.
Monseñor Spiteri estuvo acompañado por el obispo de la Diócesis de Zacatecas, Sigifredo Noriega Barceló, así como por sacerdotes de la región. Durante el recorrido, el cronista municipal, Fernando Villegas, compartió con los visitantes la historia del llamado “milagro del árbol de Fray Margil”.

El relato refiere que un árbol ubicado en la Casa de Cultura fue tallado por el artista Raymundo Montes entre 1992 y 1994 para plasmar la imagen de Fray Antonio Margil de Jesús. Años después, un rayo dañó severamente el tronco; sin embargo, la figura permaneció intacta y posteriormente el árbol volvió a brotar, hecho que forma parte de las historias más conocidas entre los habitantes del municipio.
Tras conocer estos antecedentes y recorrer distintos puntos de la ciudad, la comitiva eclesiástica destacó que Guadalupe conserva una profunda tradición religiosa mientras impulsa el crecimiento económico y urbano, situación que consideró un ejemplo de equilibrio entre identidad y desarrollo.
Como parte de la visita, el Nuncio Apostólico impartió una bendición para el municipio y aseguró que llevará los saludos y buenos deseos de las familias guadalupenses al Papa León XIV.

Finalmente, Pepe Saldívar y Paulina Hernández entregaron a Monseñor Joseph Spiteri un crucifijo y una cadena de plata elaborados artesanalmente en el Centro Platero de Guadalupe, con el propósito de que una muestra del talento y la identidad del municipio llegue al Vaticano.
El representante de la Santa Sede agradeció el gesto y felicitó a la pareja por la próxima llegada de su segundo hijo, Rogelio, en un encuentro que fortaleció los lazos entre la comunidad católica local y la representación diplomática del Vaticano en México.