

¿Mounjaro o Ozempic? Cuáles son las diferencias | Foto: Cortesía
La batalla de los inyectables de nueva generación redefine el mercado farmacéutico en 2026.
CIUDAD DE MÉXICO – En los últimos meses, el panorama médico ha dado un giro significativo con la consolidación de Mounjaro (tirzepatida), un medicamento inyectable semanal que, tras su llegada oficial al mercado mexicano a mediados de 2025, se posiciona como una de las herramientas más potentes contra la diabetes tipo 2 y la obesidad.
A diferencia de otros tratamientos populares como Ozempic (que solo imita una hormona), Mounjaro es el primer fármaco de su clase que activa dos receptores hormonales a la vez: el GLP-1 y el GIP. Esta “doble acción” no solo ayuda al páncreas a liberar insulina de manera más eficiente, sino que envía señales de saciedad al cerebro y ralentiza el vaciado del estómago.
Estudios clínicos recientes indican que Mounjaro puede ayudar a los pacientes a perder hasta un 20% de su peso corporal, superando los resultados de generaciones anteriores de medicamentos.
Los expertos señalan que los beneficios van más allá de la báscula y el glucómetro:
Mejora cardiovascular: Reduce la presión arterial y los niveles de lípidos en la sangre.
Efectos secundarios: Al igual que otros fármacos similares, los pacientes pueden experimentar náuseas, vómitos, diarrea y estreñimiento, especialmente al inicio del tratamiento.
El reto del “rebote”: Investigaciones publicadas a inicios de 2026 advierten que el peso perdido puede recuperarse rápidamente si se suspende el medicamento sin un cambio sólido en el estilo de vida o supervisión médica continua.
Actualmente, Mounjaro está disponible bajo prescripción médica en farmacias especializadas del país. Sin embargo, su alta demanda y costo (que puede variar según la dosis) siguen siendo barreras importantes para el acceso universal.
Importante: Las autoridades de salud enfatizan que Mounjaro no es un producto milagro ni debe usarse con fines cosméticos sin supervisión. Su uso requiere receta médica y un seguimiento estricto por parte de un endocrinólogo para evitar riesgos de salud a largo plazo.