

Teotihuacán instala arcos detectores tras tiroteo en la Pirámide de la Luna | Foto: Cortesía.
Refuerzan seguridad en la zona arqueológica con Guardia Nacional y tecnología táctica.
TEOTIHUACÁN, Estado de México.- A una semana del ataque que conmocionó a la comunidad internacional, la Zona Arqueológica de Teotihuacán implementó este domingo una nueva fase de seguridad con la instalación de arcos detectores de metales en sus cinco accesos principales.
La medida busca blindar el recinto histórico y evitar el ingreso de armas de fuego, objetos punzocortantes o materiales peligrosos que pongan en riesgo a los miles de visitantes que recibe el sitio diariamente.
Los nuevos dispositivos, con dimensiones de $70 \text{ cm}$ de ancho por $1.80 \text{ m}$ de alto, operan mediante sensores de alta sensibilidad. El protocolo de actuación establece que, ante cualquier alerta sonora, el personal de vigilancia —compuesto por custodios del INAH y elementos de seguridad federal— procederá a una revisión exhaustiva utilizando paletas detectoras manuales.
🛡️ Implementan mayor seguridad en Teotihuacán
La Zona Arqueológica de Teotihuacán ahora cuenta con cinco arcos detectores de metales, uno en cada acceso; así es el nuevo operativo de seguridad: #VIDEO: @ROALDIN | EL UNIVERSAL pic.twitter.com/qLHthRsCRs
— El Universal (@El_Universal_Mx) April 26, 2026
Esta actualización en la infraestructura de seguridad es una respuesta directa al tiroteo del pasado 20 de abril. Aquel lunes, Julio César Jasso Ramírez evadió los controles, escaló la Pirámide de la Luna y abrió fuego contra la multitud antes de quitarse la vida.
El saldo de la tragedia:
Tras el ataque, el sitio permaneció cerrado por 48 horas, reabriendo el miércoles 22 bajo la custodia de la Guardia Nacional y la Policía Auxiliar. Aunque inicialmente se realizaban inspecciones manuales en mochilas y vehículos, el Director General del INAH, Omar Vázquez, confirmó que los arcos metálicos serán ahora una medida permanente para restaurar la confianza del turismo nacional y extranjero.
A pesar de que los visitantes actuales han manifestado sentirse más seguros con el despliegue policial, el sector laboral del sitio mantiene una postura crítica. Guías de turistas y trabajadores sindicalizados señalaron que esta tragedia pudo haberse evitado, pues ya existían denuncias previas sobre la vulnerabilidad del recinto y la falta de equipo tecnológico básico.
“La medida es necesaria, pero llega tarde. Llevábamos meses pidiendo mejores sistemas de vigilancia ante el incremento de la afluencia”, comentaron fuentes internas del sindicato del INAH.
Investigaciones en curso
Mientras la actividad turística intenta retomar su ritmo habitual, la Fiscalía General de la República (FGR) y la fiscalía estatal mantienen abiertas las carpetas de investigación. Los peritajes preliminares confirman dos puntos clave: