|  

Edición
Impresa

25 de octubre

25 de octubre

Lo último que se sabe del ataque bomba en restaurante de Salamanca

El repartidor y su acompañante se encuentran graves de salud.
Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email

GUANAJUATO.- El repartidor que entregó el paquete en el restaurante de Salamanca, Guanajuato, no sabía el contenido de la caja y recibió el pedido por parte de una mujer.

El joven, cuya identidad no se revela por el sigilo de la investigación, trabajaba de manera independiente y realizaba las entregas junto a su novia.

Hoy los dos se encuentran inconscientes en el hospital; él está más grave, incluso podría perder un ojo.

“Ellos no tienen conocimiento, como están muy graves, no han vuelto en sí”, declaró un amigo de las víctimas, quien pidió no ser identificado.

Los mensajes prueba

Milenio tuvo acceso a mensajes de WhatsApp de los servicios de emergencia que llegaron al lugar, donde se encuentran las primeras declaraciones del joven.

El repartidor recibió un mensaje de una mujer para recoger la caja en la colonia Constituyentes, ahí ella lo recibió con lentes obscuros le pagó por adelantado diciéndole: “sólo con cuidado porque pesa mucho”.

Cuando llegó al restaurante preguntó por Mauricio, el dueño, quien murió durante la detonación, junto con el gerente del lugar, Mario Alberto.

“Le pagó el moto envío y le dijo es para el restaurante, sólo con cuidado porque pesa mucho, y cuando salieron por el paquete, (…) todavía no lo bajaban de la moto y explotó”, refiere el texto del mensaje.

Hay más heridos

No sólo el repartidor y su novia se encuentran hospitalizados, sino que tres músicos del lugar también resultaron heridos.

La información fue confirmada por la secretaria Ejecutiva del Sistema Estatal de Seguridad Pública del Estado de Guanajuato, Sophia Huett López.

Repartidores de Salamanca toman medidas

La explosión también dejó secuelas entre los cerca de 200 repartidores de distintas empresas y asociaciones, que, en menos de 24 horas, lograron ponerse de acuerdo para cambiar las reglas para la entrega de mensajería en el municipio.

“Ya no tenemos la seguridad de poder trabajar con tranquilidad; Primero estamos con el temor de que nos van a robar aquí, de que nos hagan un pedido fantasma, y ahora tenemos que cuidarnos y que no nos vayan a poner algo que nos pueda costar la vida, ahora sí estamos en la situación muy grave; deberían tomar, medidas de seguridad tanto para la población, como para nosotros”, detalló el también repartidor, Raúl Reveles.

Don`t copy text!