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El Señor del Cerrito es una imagen sagrada, profundamente venerada por miles de fieles, que cada año suben hasta su santuario, ubicado en un entorno natural que transmite paz y devoción.
ESTADO DE MÉXICO.- En lo alto del cerro de Santa Cruz Tepexpan, en el municipio de Jiquipilco, Estado de México, se encuentra el santuario al Señor del Cerrito, que se ha convertido en un símbolo de fe, tradición y esperanza.
El Señor del Cerrito es una imagen sagrada, profundamente venerada por miles de fieles, que cada año suben hasta su santuario, ubicado en un entorno natural que transmite paz y devoción.
La imagen es Jesucristo crucificado y ha ganado gran devoción entre los creyentes, siendo uno de los santuarios más visitados en Jiquipilco, Estado de México.
Su historia se remonta a relatos de pobladores que aseguran haber visto misteriosas luces en el cerro, lo que llevó al hallazgo de la imagen. Desde entonces, el lugar se convirtió en un punto de peregrinación.
Actualmente, miles de personas acuden hasta la cima del cerro para orar, agradecer favores y pedir milagros, fortaleciendo una tradición que ha pasado de generación en generación.
Los fieles que visitan al Señor del Cerrito aseguran que es un Cristo muy milagroso, al que acuden para pedir por la salud de sus seres queridos.
También es común que los visitantes pidan por buenas cosechas, lluvias y prosperidad en sus comunidades, lo que refuerza su importancia en la vida cotidiana de quienes creen en su poder.
Cada 3 de mayo, cientos de creyentes suben al cerro para celebrar su día, llevando ofrendas como veladoras en señal de agradecimiento por los favores recibidos.
La celebración se llena de vida con música de banda, mariachi y sonidos tradicionales, creando un ambiente festivo que mezcla la devoción con las tradiciones mexicanas.
El trayecto es de aproximadamente 2 a 3 horas desde la Ciudad de México, lo que lo convierte en una excelente opción para una visita de un día. Incluso, es una alternativa menos conocida que otros sitios de peregrinación como Chalma.