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Llaman a fortalecer acciones preventivas y atención a estudiantes.
CIUDAD DE MÉXICO.- La presencia de armas de fuego en planteles educativos del país ha registrado un incremento alarmante en los últimos años, convirtiéndose en una amenaza constante para estudiantes, docentes y personal administrativo.
De acuerdo con un análisis hemerográfico que recopila incidentes desde el año 2000 a la fecha, se han documentado 143 casos relacionados con armas de fuego en escuelas de todos los niveles educativos en México. Estos incluyen desde hallazgos y amenazas, hasta disparos accidentales, agresiones y ataques directos.
La tendencia es claramente al alza. Mientras que entre 2000 y 2011 los casos eran esporádicos, a partir de 2019 comenzó un crecimiento sostenido. Tan solo en 2025 se registró un récord de 30 incidentes, y en lo que va de 2026 ya suman 17 casos, por lo que, de mantenerse el ritmo, este año podría superar la cifra más alta.
Los incidentes se han presentado en 31 de las 32 entidades del país, siendo Aguascalientes la única sin registros con armas de fuego, aunque sí ha reportado amenazas y casos con armas blancas o réplicas.
Uno de los hechos más graves ocurrió el pasado 24 de marzo de 2026 en Lázaro Cárdenas, Michoacán, donde un adolescente de 15 años ingresó a una preparatoria privada con un rifle tipo AR-15 oculto en un estuche de guitarra, y asesinó a dos maestras cuando intentaron detenerlo. El caso reavivó el debate sobre el acceso de menores a armas de alto poder.
A este hecho se suman otros incidentes recientes:
Si bien la mayoría de los casos no escalan a tiroteos masivos como en otros países, la presencia creciente de armas en escuelas representa un riesgo latente de violencia mayor.
Este fenómeno forma parte de un contexto más amplio de violencia contra la infancia y adolescencia. Tan solo en 2025 se registraron 609 homicidios con arma de fuego de personas entre 0 y 17 años, además de 561 lesiones por disparo en ese mismo grupo.
Especialistas y organismos internacionales como el Centro Regional de las Naciones Unidas para el Desarme en América Latina y el Caribe (UNLIREC) han advertido que la disponibilidad de armas en la región facilita su llegada a entornos escolares, ya sea por portación intencional, accidentes o amenazas.
Entre los principales factores que explican esta problemática destacan:
Ante este panorama, se han planteado diversas medidas, como iniciativas legislativas para sancionar a padres de familia cuyos hijos ingresen armas a los planteles, así como programas preventivos impulsados por la Secretaría de Educación Pública, como “Escuela Libre de Violencia”.
La creciente presencia de armas en escuelas ya no es un escenario hipotético, sino una realidad que exige atención urgente. Expertos coinciden en que se requiere una estrategia integral que incluya control del tráfico de armas, prevención temprana, fortalecimiento de la seguridad escolar y atención a la salud mental.
De no atenderse de fondo, esta problemática seguirá poniendo en riesgo el derecho de niñas, niños y adolescentes a una educación segura y libre de violencia.