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El Covid puso en la lona al Boxeo y a la Lucha Libre; pero la función sigue

La intención es reactivar la Lucha Libre en Zacatecas.
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Los fundadores de la Arena Promociones Big Bear dicen que en Zacatecas nadie vive de la Lucha Libre, pero la disciplina está en pie a pesar de todo. | Fotos: Carlos Montoya.

ZACATECAS.- El Covid puso en la lona a los deportistas de Lucha Libre y Boxeo, pues se cancelaron eventos y los gimnasios cerraron. Por lo que prácticamente, los que siguen en arte del puño es por amor al deporte.

La Arena Promociones Big Bear fue uno de los lugares que salió del público, pues las clases de las llaves y los candados para hombres mujeres de todas las edades se tuvieron que suspender.

Ya pudieron regresar los entrenamientos de Lucha Libre a la arena.

Por lo anterior, hubo un largo periodo en que tuvieron que suspender la Lucha Libre en el establecimiento que tienen en la calle 2 de Marzo de la colonia Frente Popular de la capital zacatecana.

El amor al deporte sostiene a la Lucha Libre

Y si tampoco me la cree que se la vieron duras, solo es cuestión de preguntarle a Antonio Pérez Morales, mejor conocido como El Oso, quien se dedica a la promoción de funciones de Lucha Libre.

Uno de los padres de los boxeadores chiquitos prestó un lugar para entrenar.

Lo anterior, porque según El Oso, la pandemia le representó perder mucho dinero debido a que le cancelaron las funciones debido a que las autoridades de salud lo primero que cerraron fueron los lugares que junta mucha gente.

“En febrero de 2020 cerramos con tres funciones de la Triple A, en Zacatecas, Río Grande y Loreto; teníamos otros ocho eventos pactados que ya no se pudieron realizar lo que nos representó perdidas en todos los sentidos”, comento El Oso.

A decir de El Oso, en Zacatecas prácticamente nadie vive de la Lucha Libre, quienes la practican y la enseñan tienen sus trabajos, siendo el amor al deporte lo que los impulsa a practicarlo.

¡Qué vuelvan los rudos!

La Arena Promociones Big Bear abrió sus puertas en octubre del año pasado por la iniciativa de Pérez Morales y René Ocón, éste último es el entrenador y tiene más de 30 años de experiencia en esta actividad.

Ambos señalaron que su intención es reactivar la Lucha Libre, porque todos los gimnasios cerraron; incluso hasta antes de apertura de la arena entrenaban en los cerros.

Los boxeadores no retrocedieron y hasta iban a las montañas para practicar.

Como quieren que los candados y las llaves regresen, actualmente los entrenamientos que realizan en la arena se los supervisa la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), porque las autoridades andan al tanto.

“Al principio teníamos entre cinco y seis alumnos con los que trabajábamos y en la actualidad ya son 30.”

“Ya tuvimos nuestro primer evento pequeño y nos fue bien, en la medida que el semáforo vaya cambiando tenemos la esperanza que las funciones regresarán,” indicaron Pérez Morales y René Ocón.

Los que les fue como en feria: los mascareros

Hubo quienes en la industria de la Lucha Libre sí padecieron los estragos de la pandemia, por ejemplo ‘los mascareros’, esas personas que en cada función de lucha venden máscaras y otros recuerdos relacionados a este deporte.

En Pueblo Boxing no les cobran, solo les piden estar chidos en la escuela.

Al no haber funciones, varios de los mascareros se dedicaron a la fabricación y venta de cubrebocas, así como playeras, las que principalmente vendían en las calles; pero nada era comparado con las ventas en las funciones.

De puños frente a la pandemia

Los que siguieron buscando opciones para seguir cultivando el amor al boxeo fueron los entrenadores del gimnasio de box Pueblo Boxing, ubicado atrás del estadio Carlos Vega Villalba en la Villa Deportiva.

Este lugar, que depende del Instituto de Cultura Física y Deporte del Estado de Zacatecas (Incufidez), continúa cerrado desde el inicio de la pandemia a pesar de que el semáforo ha cambiado.

Todos unidos para que no desaparezca la Lucha Libre.

Sin embargo, siguen en la lucha para que sus alumnos, de 50 y 60, sigan en la disciplina y hasta sin cobrarles o al menos eso dice José Arturo Ortiz Luna, quien es uno de los entrenadores de este gimnasio.

“Nosotros trabajamos con jóvenes a quienes lo único que les solicitamos es que tengan un promedio de 8.5 en sus escuelas y si no los tienes les damos algunos meses para que lo puedan alcanzar, tratamos de llevar el boxeo a las escuelas”, comentó Ortiz Luna.

Boxeando en el cerro

Ante el cierre indefinido de este espacio, el entrenador dijo que para seguir impulsando el boxeo en ocasiones se llevaron a los alumnos a entrenar al Cerro del Padre, donde también había de guantazos.

En la actualidad, abrieron provisionalmente un pequeño gimnasio con lo necesario para echar golpes en la colonia Buenos Aires, en la capital zacatecana.

Este lugar se los prestó un padre de familia y trabajan con grupos reducidos de cinco o seis personas durante hora y media cumpliendo con todas las medidas sanitarias.

Por la pandemia se iban a los cerros a entrenar.

Hasta eso los jefes están conscientes que es mejor que los chamacos anden pegándole al costal que golpeando al prójimo.

El escenario para regresar a sus instalaciones originales luce complicado pues los directivos del Incufidez no les han dado una fecha tentativa para retomar las actividades ni con la misma dinámica de grupos reducidos con los cuales trabajan.

Sin embargo, los compañeros del Boxeo y Lucha Libre no pierden el amor al deporte, el que les ha dado disciplina y hasta otra familia, pues los compañeros son más que eso, pues se ayudan entre sí.

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