

Trump lanza ultimátum a Cuba | Foto. Cortesía
Washington endurece su postura contra La Habana tras el cambio de escenario en Venezuela.
WASHINGTON.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó este domingo una advertencia contundente al gobierno de Cuba, afirmando que la isla caribeña dejará de recibir petróleo y recursos financieros provenientes de Venezuela tras la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses.
A través de su cuenta en la red social Truth Social, Trump aseguró que Cuba dependió durante años del crudo y el dinero venezolanos, a cambio de brindar “servicios de seguridad” a los gobiernos de Hugo Chávez y Maduro. “¡PERO YA NO MÁS!”, subrayó en sus publicaciones, enfatizando que no habrá más petróleo ni dinero para Cuba — cero y sugiriendo al régimen cubano que busque un acuerdo con Washington “antes de que sea demasiado tarde”.
La advertencia se produce en medio de un incremento de la presión de Estados Unidos sobre Cuba y Venezuela en el contexto de la operación militar del pasado 3 de enero en Caracas, que culminó con la detención de Maduro y que, según cifras oficiales, dejó decenas de muertos. Trump ha señalado que Venezuela “ya no necesita protección” de fuerzas externas y que ahora cuenta con el respaldo del ejército estadounidense.

Desde La Habana, el presidente Miguel Díaz-Canel rechazó las amenazas y defendió la soberanía nacional, señalando que nadie puede dictar las decisiones del pueblo cubano y responsabilizando al embargo estadounidense — vigente desde hace más de seis décadas — por la difícil situación económica que atraviesa la isla.
El gobierno cubano también ha subrayado que la crisis energética y la escasez generalizada en la isla están relacionadas con problemas estructurales y restricciones previas, y no exclusivamente con la dependencia del petróleo venezolano.
La advertencia de Trump ha generado reacciones en distintos países de América Latina, debido al papel que juega el suministro de combustible en la estabilidad económica de Cuba y a posibles efectos sobre las relaciones comerciales con terceros países que exportan crudo a La Habana. Observadores internacionales advierten que esta escalada podría aumentar la inestabilidad migratoria y humanitaria en el Caribe.
Hasta el momento, el gobierno mexicano no ha emitido una postura oficial respecto al mensaje del mandatario estadounidense. El episodio marca un nuevo capítulo en la política exterior de Estados Unidos hacia el Caribe y América Latina, con Cuba en el foco de tensiones tras los últimos movimientos en Venezuela.